Abuelos Chilensis

24 de enero de 2005
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  • Uno

El verano pasado, tuve a mis padres en casa. Que alegría volver a verlos tras un año y medio de haber dejado Chile. Era la primera vez que viajaban a Europa, y digo bien Europa pues conocieron varias ciudades del viejo mundo.

Antes de salir de Santiago, mamá se arreglo digna de un viaje de tal categoría, aunque viajaban en turista como la mayoría de los mortales, sin embargo papá tan dejado y sencillo tuvo que aceptar ciertas sugerencias de sus hijos: “pucha compaaadre le falta el puro cacho manicero, cámbiese de piiiinta, como va a viajar así tan rotoso”. Lograron convencerlo.

Llegaron felices e ilusionados a Francia. Los niños disfrutaron a concho a sus abuelos y yo pude dar a luz a mi tercer hijo varón en la más absoluta tranquilidad sabiendo que mis peques estaban en buenas manos, sus abuelos maternos. Se han percatado que en general los nietos van mejor con sus abuelos maternos que con los paternos....pobre de mi lo que me espera de aquí a 30 años... Recuerdo la primera visita de mi tribu familiar a la clínica para conocer a su nuevo integrante, la primera frase de mamá fue: ¡que simpática la guagüita! por no decir “pucha no es tan bonito como los otros”, que le vamos a hacer. Así es mamá, entre mentir y no mentir prefiere ser diplomática. Felizmente he aprendido a no ser susceptible, menos aún cuando se trata del tercero, ya tengo bastante con tres para complicarme la existencia creándome conflictos extras.

Era mi tercera cesárea, podrán imaginar el dolor que sentía, recién cocida, toda inflamada sin poder evitar reírme cuando mi mamá me contaba como confeccionaba moscas y arañas de hilo negro para lograr hacer dormir vía terror a los niños. Mi padre de un salto se instaló en la cama de al lado, recién hecha para mi próxima compañera y no hubo manera de sacarlo de ahí... que más da! si no hay nadie!... no logramos bajarlo hasta que minutos después y en un dos por tres ya lo había bajado la enfermera de turno.

Aprovechamos muy bien ese verano, la playa, el sol, el campo. En una de esas bañadas mis hijos insistían en llamar a su abuelo como amorosamente lo hacen los niños en Chile tata! tataaa!! tataaaaaaa!!, palabra que en francés quiere decir tía, “pucha la tía pa fea” habrán dicho los otros niños que chapoteaban alrededor. Los últimos días mi papá suspiraba por su Chile, su casa con patio, cosa lujosa en Francia en donde la mayoría vivimos los unos sobre los otros y mi mamá andaba llorando por los rincones sabiendo que pasaría un buen tiempo antes de volver a vernos. Sus últimas palabras en el aeropuerto tras llegar a 10 minutos del vuelo por toparnos con un taco fueron: Mijita, si algo pasa en el avión no sufra, hemos sido muy felices en nuestra vida... Vaya manera de consolarme. Entraron rajados a embarcarse sin saber hacia donde dirigirse, por acá pollo!!!, le decía mi mamá a papá como lo ha llamado toda su vida, por acá pollito!!!!, para donde vas!! Por acá es la cosa!!!Nooo Lili si es por acá. No suegro, venga por acá, insistía mi esposo, primero chequee el pasaje y luego se va a la puerta de embarque...

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Comentarios

  • Abuelos Chilensis
    9 de junio de 2007

    hola tambien me llamo jenny castañeda me parecio muy curioso saber que hay alguien con mi mismo nombre me encantaria saber mas de ti y conocerte mas ...

    adios att jenny castañeda de colombia

  • > Abuelos Chilensis
    20 de abril de 2005, por karine

    Hola Jenny, me llamo la atencion tu articulo (aunque no tenga niños todavia!!)porque tengo la impresion de reconocer a la emigrante francesa en Chile un poco aislada que eres aunque sea en paises inversos!! Muchos saluditos y animo pati..

    Karine