Accueil > Actualités > « Reino » de Araucanía y Patagonia : una monarquía obstinada

« Reino » de Araucanía y Patagonia : una monarquía obstinada

El 9 de enero pasado, 5 días después de la muerte del "príncipe" Philippe, Antoine IV asumió como nuevo heredero de Orélie Antoine I, rey francés de Araucanía y Patagonia. Pequeña reseña de una pertinaz “curiosidad histórica”.

El comunicado oficial lo dijo claramente : el « Consejo de Regencia » del Reino (su conformación es un misterio) decidió que el reemplazante del recién fallecido príncipe Felipe será el duque Jean-Michel Parasiliti di Para. Según su biografía oficial, el flamante Antoine IV “entró al servicio de la Casa Real de Araucanía en 1972” y ejercía desde 1995 las funciones de “presidente del Consejo del Reino”. Un compromiso que ya le había valido el título de Duc (duque) de San Pedro de Hueyusco.

Siempre según los comunicadores del Reino, el nuevo Príncipe sería heredero de una gran « tradición familiar al servicio de la corona ». Su abuelo fue ministro en el “gobierno real provisorio de tiempos de la Reina Laure Thérèse” (1902-1916) y, por allá por 1870, su bisabuelo habría « estado en relación » con el proprio Orélie-Antoine. Este le habría otorgado la Corona de Acero, una condecoración creada para “recompensar los servicios prestados para apoyar y reconocer la autonomía y la independencia del Reino y el fin de las guerras entre los indios sudamericanos y los estados vecinos”. Léase, Chile y Argentina.

JPEG - 22.3 ko
Con la mano en la corona real, el nuevo príncipe Antonio IV presta juramento.

¿Una realeza…irreal ?

A más de 150 años de la creación del “Reino”, la historia de Orélie y de la "dinastía" que le sucedió siguen siendo objeto de polémicas y de interpretaciones singularmente divergentes. Si algunos la consideran una noble causa, para otros se trata de una simple impostura o de una locura absoluta. Y no faltan quienes la consideran una huella más de las andanzas imperialistas de una Francia que en esa misma época trataba de instalarse en México con Maximiliano y su efímero imperio.

En los libros en que los jóvenes chilenos aprenden la historia de su país, hay quienes han hablado de una “peculiar e inédita curiosidad histórica protagonizada por el aventurero francés Orelie Antoine de Tounens quien se proclamó Rey de la Araucanía y Patagonia”. Ciertos autores afirman que, pese a lo “pintoresco”, el episodio habría obligado a las autoridades chilenas a tomar medidas para incorporar efectivamente la Araucanía al territorio nacional. Consecuencia : la famosa “Pacificación” llevada a cabo por el tristemente famoso Cornelio Saavedra.

Otros como el artista estadounidense Peter Coffin la consideran casi como una “acción de arte”. Al punto que, en el 2007, la incluyó en “Estados : hágalo ud mismo”, una exposición que presentó en el Palais de Tokio, gran Centro de Arte Contemporáneo de Paris. En la muestra, el Reino de Araucanía figuraba junto a “Aerica”, un reino de 2,3 metros cuadrados ubicado en Montreal y a “Christiania”, un territorio “autónomo” ubicado en el centro de Copenhague y en el que están prohibidas las armas y los automóviles y autorizadas las drogas blandas.

Muy distinta es la opinión que tiene Reynaldo Mariqueo « encargado de los Asuntos Exteriores del Reino », para quien « en el año 1860 cuando Chile y Argentina se preparaban para invadir el territorio Mapuche y anexar por las fuerzas de sus armas nuestro territorio, los Mapuches se organizaron en una Monarquía constitucional con la ayuda de un abogado francés llamado Orélie Antoine de Tounens ».

JPEG - 34.9 ko
Reynaldo Mariqueo (derecha) junto al fallecido príncipe Philippe

Segun Mariqueo, Orélie Antoine “tenía un vasto conocimiento en derecho internacional y había estado viviendo entre los Mapuches por más de un año, así que lo nombraron rey del Reino de la Araucanía y Patagonia como una medida política. Fue una decisión de los lonkos como estrategia para lograr reconocimiento internacional y de esta forma prevenir la invasión de nuestras tierras por parte de Chile y Argentina”, precisa Mariqueo

Y así, suman y siguen las infinitas versiones más o menos sesgadas o apasionadas que suscita esta pertinaz “curiosidad histórica”. A la que el cineasta argentino Carlos Sorín consagró una película tan singular como el propio Reino de Araucanía y Patagonia. La puedes ver aquí mismo.

-  Ver también : “Mon étude pour un Royaume” (Mi despacho por un Reino), una nota de Diego Olivares publicada recientemente en la página web de los notarios franceses.


Vos commentaires

Forum sur abonnement

Pour participer à ce forum, vous devez vous enregistrer au préalable. Merci d’indiquer ci-dessous l’identifiant personnel qui vous a été fourni. Si vous n’êtes pas enregistré, vous devez vous inscrire.

Connexions’inscriremot de passe oublié ?

Dans la même rubrique