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		<title>El Club</title>
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		<dc:creator>Gustavo Mujica</dc:creator>



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&lt;p&gt;Bravo, vengan dados y buen vino, que ya no importa el ma&#241;ana. Vivir, &#8220;&#161;Vive mierda!, grita la muerte, vive que pronto he de venir&#8221; (Del poema &#8220;Copas&#8221;, Virgilio) &lt;br class='autobr' /&gt; Fundamos el club con el &#8220;Cabez&#243;n&#8221;, el Walter Buzman, el &#8220;Guat&#243;n&#8221; Cheverri y yo, exactamente un dieciocho de septiembre, celebrando las fiestas patrias. &lt;br class='autobr' /&gt;
Para ese dieciocho, la primera embajada post dictadura puso recursos, arrend&#243; un lugar en la periferia parisina, en Savigny Le Temple. Un Chateaux con amplios (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique88" rel="directory"&gt;Gustavo Mujica&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;i&gt;Bravo, vengan dados y buen vino, &lt;br class='autobr' /&gt;
que ya no importa el ma&#241;ana. &lt;br class='autobr' /&gt;
Vivir, &lt;br class='autobr' /&gt;
&#8220;&#161;Vive mierda!, grita la muerte, &lt;br class='autobr' /&gt;
vive que pronto he de venir&#8221;&lt;/i&gt; &lt;br class='autobr' /&gt;
(Del poema &#8220;Copas&#8221;, Virgilio)&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_780 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L160xH177/cacheros2-cbb17.jpg?1773451859' width='160' height='177' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;Fundamos el club con el &#8220;Cabez&#243;n&#8221;, el Walter Buzman, el &#8220;Guat&#243;n&#8221; Cheverri y yo, exactamente un dieciocho de septiembre, celebrando las fiestas patrias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para ese dieciocho, la primera embajada post dictadura puso recursos, arrend&#243; un lugar en la periferia parisina, en &lt;strong&gt;Savigny Le Temple&lt;/strong&gt;. Un Chateaux con amplios jardines, donde la comunidad chilena instal&#243; stands, fondas, escenarios, cada cual con su cuento. Las tribus del PC, PS, MIR y el poderoso clan del Club de f&#250;tbol Salvador Allende compet&#237;an en chilenismo. Este &#250;ltimo fue la &#250;nica organizaci&#243;n multipartidista que registro en Par&#237;s. Por lo dem&#225;s fueron campeones de f&#250;tbol de alguna divisi&#243;n. Le ganaron nada menos que a los argelinos. Ten&#237;an un poder log&#237;stico tal, que se permitieron de exportar al bolerista &lt;strong&gt;Lucho Barrios&lt;/strong&gt; directo desde el Cuzco. Humildemente, colabor&#233; para que el maestro del bolero triunfara en el Olimpia, en fin, nuestro &lt;i&gt;lobby chilensis&lt;/i&gt; ten&#237;a sus movidas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se produjo una &#8220;toma de terreno&#8221; en el Chateaux de Savigny Le Temple y sus jardines. Olvidamos por unas horas que habit&#225;bamos en Francia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el Cabez&#243;n transitamos de lo m&#225;s enfiestados, chispiados, emocionados con tanta chilenidad, cuando encontramos unos conocidos: el Waltern, el flaco Cheverri y el Jean Luis. Copeteaban y jugaban &lt;strong&gt;cacho&lt;/strong&gt; en una mesa con mantel floreado. Tan concentrados estaban en los dados, que los saludos fueron de reojo. Inmediatamente admiramos esta sana costumbre muy de &lt;strong&gt;Club Radical&lt;/strong&gt;. No s&#233; si alguien ha recuperado los antecedentes de que todos los gobiernos radicales de Chile, en el siglo pasado, ganaron las elecciones gracias a sus clubes sociales, donde se practicaba cacho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este juego de dados lo sentimos como una identidad. Por eso fundamos el &#8220;&lt;strong&gt;Club de Cacheros&lt;/strong&gt;&#8221;. El cubilete de cuero se llama cacho pues antes se jug&#243; en vasos artesaneados en cachos de vacunos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Designamos como sede el restaurante &#8220;La Caleta&#8221;, en la rue Oberkamf. Los fundadores aprobamos reunirnos los primeros lunes de cada mes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tuvimos &#233;xito convocatorio desde la primera sesi&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De los fundadores no recuerdo quien aport&#243; que, pero ya en la primera reuni&#243;n ten&#237;amos cocinadas las reglas del ahora famoso e hist&#243;rico Club.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Antes tendr&#237;a que explicar que es inexacto lo de cacheros, pues no jug&#225;bamos Cacho, juego de dados que es una suerte de poker. En realidad jugamos &lt;strong&gt;Dudo&lt;/strong&gt;. El Dudo a&#250;n no averig&#252;&#233; su origen.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En los dados el uno era AS, evidentemente. Tonto es el dos, tren es tres, cuarta es cuatro, quinas es cinco, sexto: seis.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Debe existir una raz&#243;n matem&#225;tica para jugar Cacho y Dudo con cinco dados por cubilete. Se parte tirando un solo dado. Quien saque el dado mayor empieza el juego. Luego los jugadores lanzan simult&#225;neamente sus 5 dados y cada jugador ve su juego, invisible para los otros. Supongamos que juegan 5 jugadores, entonces hay 25 dados en juego, es decir 25 sextos, 25 quinas, 25 cuartas etc., en juego. Adem&#225;s, los ases son comodines, remplazan cualquier n&#250;mero de 2 a 6.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Supongamos que yo parta y canto 6 quinas (cincos). El jugador de mi izquierda est&#225; obligado a montar, dudar o calzar. En fin, no es relevante en este cuento saber exactamente como se juega Dudo. Pero es una informaci&#243;n &#250;til para entender el lema del Club de Cacheros:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt; &lt;strong&gt;Dudo, luego monto y calzo&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt; El Club acord&#243; desde un comienzo, que la Presidencia es del mejor jugador. El primer Presidente, fue este pecho. Les saqu&#233; la cresta a todos los participantes en un juego fundador. En ese juego hist&#243;rico, atin&#233; con dos calces, con m&#225;s de cuarenta dados en juego. Era una excepcional partida con nueve jugadores. No es conveniente jugar tantos, pues es una partida muy demorosa. Con tres jugadores m&#237;nimo y cinco m&#225;ximo es el juego ideal.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_781 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L390xH188/cacheros-6e0a1.jpg?1773451859' width='390' height='188' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Los Cacheros tuvimos un &#233;xito inusitado, para felicidad de los administradores del restaurante &#8220;La Caleta&#8221; en la rue Oberkampf. Ciertos primeros lunes del mes hubo hasta 20 cacheros que jugamos en cuatro mesas simult&#225;neamente en donde los cuatro ganadores eran los Master de la noche, peligrosos aspirantes a la Presidencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pusimos reglas simples:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Prohibidas las mujeres y extranjeros.&lt;br class='autobr' /&gt;
Todo nuevo cachero debe ser presentado por un miembro &#8220;hist&#243;rico&#8221;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Solo se es aceptado por unanimidad.&lt;br class='autobr' /&gt;
Cada uno &#8220;mata su chancho&#8221;, es decir, cada cual paga su consumo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Todo juego dudoso o incertidumbre num&#233;rica, es arbitrada por el Presidente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sent&#237; el &lt;i&gt;power&lt;/i&gt; , cortando el queso en estos diferendos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Secretario anotaba la bit&#225;cora del Club, asistentes, ganadores, Masters de la noche, etc. El Tesorero se encargaba de sacar cuentas del consumo y cobrar a cacheros ebrios. &#201;l mismo pod&#237;a estar muy curado, pero era (es) seco para los n&#250;meros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Siempre o casi siempre, ten&#237;amos alg&#250;n entusiasta apasionado que apostaba botellas de vino (&lt;i&gt;shileno&lt;/i&gt;, evidentemente), apuestas que val&#237;an &#8220;callampa&#8221; pues, hasta el d&#237;a de hoy, no se ha logrado especificar si pagaba el perdedor o ganador. Los de &#8220;La Caleta&#8221; nos apaleaban en los vinos, pues solo beb&#237;amos vino chileno, obviamente mejor que los mostos franchutes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La prohibici&#243;n de que jugaran mujeres nos signific&#243; m&#225;s de un conflicto, considerando que casi todos los miembros del Club eran casados o convivientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al Pel&#225;o, miembro que habitaba en Semlis, a 100 kil&#243;metros de Par&#237;s, su mujer no le crey&#243; esto del Club y lleg&#243; un d&#237;a disfrazada con peluca rubia, para constatar que su Pel&#225;o estaba efectivamente jugando cacho con sus amigos. Nos arm&#243; un esc&#225;ndalo &lt;i&gt;jevi&lt;/i&gt; pues no la dejamos jugar. Fue ella que nos sali&#243; al paso con varias feministas cacheras que nos retaron a duelo y provocaron una elecci&#243;n revisionista de nuestras reglas. Personalmente, con mi influencia y &lt;i&gt;power&lt;/i&gt; cachero, y mi no menor prestigio como Presidente, present&#233; la moci&#243;n de que se aceptaran damas. Perd&#237; por un voto. El &#8220;Cabez&#243;n&#8221; me traicion&#243;. Se pic&#243; porque se dio cuenta que yo ten&#237;a como objetivo a una posible cachera. Los cacheros casados son muy celosos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Club tom&#243; vuelo porque los casados se liberaban de sus &lt;i&gt;i&#241;oras&lt;/i&gt; y chiquillos por un rato y tambi&#233;n era una alternativa m&#225;s entretenida que latosas reuniones partidistas. De todas maneras, los Cacheros trascend&#237;amos peleas ideol&#243;gicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una vez el Walter tuvo el desliz de presentar como candidato a miembro, al nuevo embajador de Chile en Francia. Evidentemente, la minor&#237;a R. A., del P.C., se opuso. Sin mediar debate, el embajador fue rechazado. En el Club de Cacheros la minor&#237;a ten&#237;a (tiene) un poder no menor. Como el estado de Israel.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra vez, fue aceptado un Agregado Cultural que posteriormente escribi&#243; un bodrio intitulado &lt;i&gt;Bye bye Par&#237;s&lt;/i&gt;, en donde habla de los cacheros. Este tipo fue expulsado del Club, no s&#233; el motivo. Me lo cont&#243; un tercer hocico. No me consta. Me dio lata chequear esta informaci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ten&#237;a que pasar. El Guat&#243;n Cheverri, me levant&#243; la Presidencia. Ya cont&#233; que por regla fundamental, la Presidencia est&#225; siempre en juego. Me gan&#243; con dos calces al hilo, con m&#225;s dados en juego. Quiz&#225;s era previsible que un ingeniero inform&#225;tico le ganara a un poeta. Pero tampoco a &#233;l le dur&#243; mucho. Siempre habr&#237;a (habr&#225;) alguien que calce con m&#225;s dados en juego. De hecho, el actual presidente de los cacheros de Paris, calz&#243; dos veces al hilo con m&#225;s de sesenta dados en juego. Debe haber sido un juego de 13 cacheros, &#161;&lt;i&gt;demasi&#233;&lt;/i&gt;!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En todo caso la Presidencia del guat&#243;n Cheverri, le dio un giro m&#225;s pr&#225;ctico al Club. Cierto lunes hizo una consulta a nuestra inteligencia colectiva. Utiliz&#243; su &lt;i&gt;power&lt;/i&gt;, para solucionar un &lt;i&gt;petit&lt;/i&gt; problema dom&#233;stico. Le hab&#237;a llegado por &lt;i&gt;lobby&lt;/i&gt; familiar o de partido, un &#8220;pastelito&#8221;, un allegado impajaritable, un cabro con visa de turista por tres meses, evidentemente sin billete.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El guat&#243;n nos consult&#243; &#191;Qu&#233; hago?. Era nuestro Presidente, por tanto ante semejante consulta los Cacheros nos sentimos sus asesores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Que m&#225;s placer para los cacheros que ser consultores, de una cosilla &#237;ntima. Por cierto interrumpimos el juego y nos pusimos a pensar. Este trabajo mental en equipo, evidentemente dio sed. Cheverri financi&#243; unas botellas para la inspiraci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nuestra red con las autoridades socialistas francesas ya no serv&#237;an para otro refugiado. El allegado no era perseguido pol&#237;tico ni mucho menos. Ya ten&#237;amos un Gobierno democr&#225;tico y por las nuevas leyes francesas, no era ninguna gracia estar ilegal. Nos inform&#243; nuestro Presidente que su allegado simplemente hab&#237;a so&#241;ado, desde que se paje&#243; con una foto de la Bardot, lograrlo con una mina francesa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le pedimos un &lt;i&gt;brief&lt;/i&gt; al Guat&#243;n, detalles sobre su allegado. Que hac&#237;a, edad, cuando lleg&#243;, planes, etc. Sintetizo, llegamos despu&#233;s de un amplio y complet&#237;simo an&#225;lisis, a la conclusi&#243;n de: si al &#8220;Quelo&#8221;, - por Rogelio -, que as&#237; se llamaba el allegado tard&#237;o, le encantaba la salsa, la bailaba regio y le dec&#237;an &#8220;El Huaso Travolta&#8221;, entonces el &#8220;Quelo&#8221; ten&#237;a una fortaleza tremenda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Rogelio ten&#237;a que casarse para tener papeles. Aconsejamos que fuera a una salsoteca a pincharse una se&#241;orita francesa. Seg&#250;n varios cachetones, estas iban a cazar sudacas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El escenario y Plan de Los Cacheros, no me creer&#225;n, fue un &#233;xito. El &#8220;Quelo&#8221; fue a salsear donde le dijimos, se sirvi&#243; bien servida a una se&#241;orita que no era francesa sino alemana, que no es lo mismo pero es igual, y nuestro Rogelio logr&#243;, gracias a nuestra inteligente asesor&#237;a, tener pasaporte Europeo. La alemana chapurreaba espa&#241;ol, quer&#237;a un sudaca caliente y listo. Lo exportaron a Alemania.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&#233;s del caso Quelo, el Club desgener&#243; en consultorio sentimental, con varios casos de miembros en ruptura con sus &lt;i&gt;i&#241;oras&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Cabez&#243;n retorn&#243; a Chile con el rango de Secretario Perpetuo del Club. Yo hab&#237;a retornado un poco antes. Me inform&#243; que como miembro Fundador, yo ten&#237;a el rango de Presidente Perenne. En fin, con el Cabez&#243;n somos culpables de la filial santiaguina, que tuvo una aceptaci&#243;n insospechada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Le rogu&#233; al Cabez&#243;n que me informara de todo lo acontecido en el Club despu&#233;s de mi partida de Par&#237;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entre otras an&#233;cdotas sabrosas me rindi&#243; cuenta de que un miembro connotado del Club, el Ulises, qui&#233;n fue record de estad&#237;a en prisiones pol&#237;ticas, auspici&#243; la entrada a Los Cacheros de alguien imparable. Nuestro h&#233;roe nacional, muy pichulero &#233;l, present&#243; a un simp&#225;tico travesti. F&#237;sicamente un tantito rechoncha pero con innegable carisma. No estaba contra las reglas esta candidatura, pues la loca desatada no era mujer-mujer y aunque hablaba como se&#241;ora uruguaya, mostr&#243; un documento ONU timbrado con la palabrota ap&#225;trida. Por lo tanto, no era tampoco extranjero, era alguien de ninguna parte. Sonia se llamaba y logr&#243; muy luego espantar recelos machistas. Por lo dem&#225;s, el sarc&#225;stico h&#233;roe nacional demostr&#243; que dos de nuestras reglas ten&#237;an rendija, la prohibici&#243;n de admitir mujeres y a extranjeros.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El Sonia gan&#243; todas las manos y casi friega al Presidente con tres calces al hilo. Adem&#225;s pag&#243; el vino, guitarre&#243; y cant&#243; boleros como una diosa. S&#233; que despu&#233;s fue protagonista de una pel&#237;cula, un corto o medio metraje que grab&#243; Ulises, fascinado con ella. Por suerte para los cacheros, no reivindic&#243; ser Presidente (a) del Club, que se lo merec&#237;a, pues era (es) capo (a) para calzar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A posteriori, a nadie del Club de Cacheros, ahora ya internacional, con sedes en Paris, Uppsala, Santiago y Talca, se le ha ocurrido proponer la prohibici&#243;n de membres&#237;a a los homosexuales. Claro que ha ning&#250;n miembro se le ha vuelto a pasar por la testa, apadrinar a alg&#250;n otro/otra.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
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		<title>El saxo de &#034;Bird&#034;</title>
		<link>https://www.francochilenos.com/spip.php?article2454</link>
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		<dc:date>2008-08-18T09:19:54Z</dc:date>
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		<dc:creator>Gustavo Mujica</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Esta peque&#241;a historia se inicia en el Caf&#233; de la Place des Vosges. &lt;br class='autobr' /&gt;
Estaba en una mesa con Giselle Celan. Pero adem&#225;s un editor narig&#243;n y dos poetas cretinos que la sitiaban. Giselle soportaba estoicamente el peso de ser viuda del gran poeta alem&#225;n. &lt;br class='autobr' /&gt;
Entonces entend&#237; la desagradable situaci&#243;n de ciertas viudas de consagrados. &lt;br class='autobr' /&gt;
Giselle era una artista excepcional. Digo era, porque se me muri&#243;. Sus grabados son el achurado m&#225;s obsesivo que haya apreciado. Nunca, jam&#225;s, ver&#233; esos achurados (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique88" rel="directory"&gt;Gustavo Mujica&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class='spip_document_767 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L180xH189/grillo_mujica-b30ab.jpg?1773451859' width='180' height='189' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt; &lt;p&gt;Esta peque&#241;a historia se inicia en el Caf&#233; de la Place des Vosges.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estaba en una mesa con &lt;strong&gt;Giselle Celan&lt;/strong&gt;. Pero adem&#225;s un editor narig&#243;n y dos poetas cretinos que la sitiaban. Giselle soportaba estoicamente el peso de ser viuda del gran poeta alem&#225;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces entend&#237; la desagradable situaci&#243;n de ciertas viudas de consagrados.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Giselle era una artista excepcional. Digo era, porque se me muri&#243;. Sus grabados son el achurado m&#225;s obsesivo que haya apreciado. Nunca, jam&#225;s, ver&#233; esos achurados con trazos tan fin&#237;simos, no imagino con qu&#233; t&#233;cnica. Quiz&#225;s en los dibujos de William Blake. Los paisajes metaf&#237;sicos sin color de Giselle me alucinaban. Ten&#237;a mano c&#243;smica. Sus atm&#243;sferas son de una dimensi&#243;n que extra&#241;o en la escritura. Me morir&#237;a por poseer uno sus grabados. Giselle sab&#237;a que la apreciaba por su arte y no por ser la viuda de.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_775 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;43&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L370xH282/Gisele_Celan_Lestrange_Expansion_-1b137.jpg?1773451859' width='370' height='282' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;Gisele Celan Lestrange - Expansion (1965)
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Revolv&#237;a exasperado mi segundo caf&#233;, sintiendo que esta bella dama estaba latead&#237;sima con los idiotas que le hac&#237;an la pata. El editor narig&#243;n le ped&#237;a derechos de autor para su revista y uno de los poetas majaderos se auto celebraba una traducci&#243;n de Paul Celan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Yo era el hombre transparente, no exist&#237;a en esa mesa, a&#250;n cuando Giselle me present&#243;. Ten&#237;a ganas de lanzarles el caf&#233; a la cara a esos cuervos. Estaba a punto de despedirme, pues en esa mesa yo no exist&#237;a, cuando un cuerpo tremendo toma posesi&#243;n de la mesa inmediatamente vecina a la nuestra. Alguna gente de la terraza lo reconoce o simplemente les llama la atenci&#243;n su porte. Utilizo mi condici&#243;n de hombre invisible, saco ventaja de mi no presencia, aprovecho que Giselle est&#225; monopolizada por los cretinos que les dije, entonces giro hacia Julio Cort&#225;zar y lo saludo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En alg&#250;n instante preciso, de esta inc&#243;moda (para m&#237;) situaci&#243;n cafetera, Giselle pide la cuenta, abre la cartera, saca dos libros. Ahora s&#233; que son las primeras recopilaciones de Walter Benjam&#237;n publicadas en Francia. Me obsequia los libros dedicados con su min&#250;scula y amorosa escritura, paga MI la cuenta, nos despedimos con dos besos a la francesa y se va. Los arrivistas que no me daban boleto quedaron verdes de envidia pues Giselle solo se despidi&#243; de ellos con un fr&#237;o gesto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me habr&#237;a encantado sacarle la lengua a la joven poes&#237;a francesa pero solamente cambio de lugar, me instalo de frent&#243;n con mi vecino de mesa.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hablamos al tiro de f&#250;tbol, a prop&#243;sito de un poema circunstancial, futbolero, que le llam&#243; la atenci&#243;n de un libro que yo le hab&#237;a regalado. Poco y nada entiendo de f&#250;tbol, aunque si atin&#233; cuando le habl&#233; del maldito vice-campeonatismo chileno. Para m&#237; el f&#250;tbol sigue siendo una met&#225;fora pol&#237;tica o un reflejo sociol&#243;gico. En fin, comentamos la tragedia del club Colo-Colo que a la fecha lo compraban unos financistas que les dec&#237;an Los Pira&#241;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No s&#233; como desembocamos en jazz. Le pregunt&#233; bromeando, cit&#233; su cuento &#8220;El perseguidor&#8221; como fuente, si era cierto que &lt;strong&gt;Charlie Parker&lt;/strong&gt; perdi&#243; un saxo en el metro de Par&#237;s. Me lo confirm&#243; y agreg&#243; riendo que el saxo a&#250;n recorre el laberinto del Metro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta an&#233;cdota se quedar&#237;a all&#237;, en la plaza des Vosges, si no fuera porque unos meses m&#225;s tarde escucho a un negro interpretando saxo en el metro M&#233;nilmontant. Esto no tiene nada de excepcional en Par&#237;s pero,&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;a) El tipo tocaba jazz en un territorio m&#225;s bien norafricano&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;b) El negro interpretaba un tema de Charlie Parker, en una versi&#243;n que por su autenticidad emit&#237;a el aura de Bird Parker. Ni le faltaba la orquesta. Qued&#233; tan boquiabierto que segu&#237; de largo, como un mero pasante indiferente. Las notas me acompa&#241;aron hasta la salida. Llov&#237;a, una gota en mis lunetas (1) me despert&#243; de un inquieto desatino, esa actitud idiota que viene cuando se ha visto pasar un tremendo &#225;ngel, cuando no se sabe si es asunto on&#237;rico o un estado tercero en que todo calza naturalmente en la dimensi&#243;n pataf&#237;sica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En fin, la gota de lluvia me hizo reaccionar, devolverme, bajar la escalera r&#225;pido, pasar urgente por debajo de la barrera de control del ticket magn&#233;tico, correr hacia una m&#250;sica de las esferas que ya no estaba. El saxofonista hab&#237;a desaparecido. Qued&#233; en estado ansioso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me atrev&#237; de telefonear a Cort&#225;zar para contarle el evento. &#161;Encontr&#233; el saxo perdido! Nada sorprendido me cont&#243; que a &#233;l le hab&#237;a pasado lo mismo, me describi&#243; el negro, me especific&#243; que era ciego.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tiempo despu&#233;s Cort&#225;zar muere m&#225;s bien de tristeza que de enfermo. A mi pena le gana la rabia de ver como la fauna oficial, embajadores, funcionarios de la UNESCO, escritores sudacas y Famas diversos se apropiaron del funeral. Formaron un muro compacto entre la l&#225;pida blanca y la chusma admiradora de nuestro grandul&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En el entierro del cementerio de Montparnasse, vi, soy testigo, que los Cronopios -me incluyo-, miramos de lejos, discretamente detr&#225;s de l&#225;pidas vecinas, como si todos supi&#233;ramos o no nos sorprendiera el apropiamiento del funeral por los Famas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ni siquiera los periodistas identificaron a los deudos del Gran Cronopio. Personalmente cont&#233; unas cuatro viudas. No se sab&#237;a a qui&#233;n darle el p&#233;same. &lt;br class='autobr' /&gt;
Los Famas se pesamentaron entre ellos. En un instante, los fot&#243;grafos trotaron hacia la entrada del cementerio pues corri&#243; el rumor que llegaba Borges, Ministro del Interior nicarag&#252;ense, gran amigo de Cortazar, hombre fuerte de esa revoluci&#243;n que nuestro escritor apoy&#243; m&#225;s que con el coraz&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los Famas se retiraron por all&#237;, movi&#233;ndole el culo a los periodistas, con anteojos negros, trabaj&#225;ndole al inc&#243;gnito del m'as-tu vu, me has visto?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De esta tristeza, se me arregl&#243; un poquito el humor en la noche, pues fui al Restaurante &#8220;La Rayuela&#8221; de la rue Saint Sauveur. El patr&#243;n chileno, igualito a Popeye, era (es) un c&#243;mplice pol&#237;ticamente correcto, de varios artistas e intelectuales que copeteaban all&#237;. Gente como Felix Guattari, que andaba caliente con una chilena arto buenona. Al Guattari me atrev&#237; a decirle con unas copas, que los psicoanalistas sudacas, especialmente los argentinos, malinterpretaban muy vulgarmente al chiflado Lacan. Me mir&#243; con sus ojos burlones y me respondi&#243;: - Tan mieux!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#8220;El Popeye&#8221; esa noche tuvo el gesto po&#233;tico de instalar en la mesa que ocup&#243; alguna vez Cort&#225;zar, un mantel negro, una rosa roja, una copa de vino y una vela. Los habitues tristes brindaban con la animita de Julio Cort&#225;zar. Tuve la osad&#237;a de borracho de sentarme en esa mesa, respetando la rosa y la copa de vino. Nadie se atrevi&#243; a expulsarme de la mesa fetiche y hasta recib&#237; algunas condolencias de los ajedrecistas que se hab&#237;an apropiado del subterr&#225;neo de &#8220;La Rayuela&#8221;. Esa noche me comport&#233; como viuda.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El remate de esta tristeza no me la creer&#225;n: M&#225;s o menos era la medianoche, me retir&#233; del aut&#233;ntico velorio del Gran Cronopio, bastante pasadito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No s&#233; como llegu&#233; al largu&#237;simo pasillo del metro Chatelet. Cavilaba la t&#237;pica, &#191;porqu&#233; se mueren los que no deben morirse?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despert&#233; de mi resentimiento borracho cuando muy suavemente, escucho el sonido de un saxo. Esa m&#250;sica se me infiltr&#243; en los huesos, por las tripas y por el m&#237;o coraz&#243;n. El t&#250;nel del metro ten&#237;a una ac&#250;stica celeste. Adivino, lo siento, veo al negro ciego soplando un saxo al otro extremo del largo t&#250;nel de Chatelet.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_779 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L367xH203/sax_metro-2-24361.jpg?1773451859' width='367' height='203' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Un fois &#231;a va, deux fois, puta la huev&#225; me dije. Esta vez no me despert&#243; una gota de lluvia. Se me encabrit&#243; el alma al tiro. L&#250;cido, en vez de correr par&#233;. Me dej&#233; deslizar por el pasillo autom&#225;tico hasta llegar a dos metros de mi fantasma. El saxofonista estaba rodeado de gente, que raramente se detiene a escuchar la fauna y flora musical del metro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me plant&#233; respetuosamente frente al ciego. Yo era otro m&#225;s de un p&#250;blico con las orejas paradas. Metido en la m&#250;sica, mi meollo et&#237;lico decidi&#243; entonces otra causa: los m&#250;sicos deben gobernar el mundo, idea que desech&#233; por otra mejor que se me olvid&#243;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El sonido del saxo me hizo alucinar. Vi presencias entre los oyentes del Metro, algunos de mis muertos preferidos. Aquellos ya enterrados que tuvieron o tienen alguna relaci&#243;n con Par&#237;s. Los vi all&#237;, orejeando al ciego. Gracias a mi etilismo de luto afectivo, vi a Violeta Parra, a Paul Celan, a Walter Benjamin, a la Piaf, a Vallejo, entre el p&#250;blico que orejeaba al saxofonista ciego.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo objetivo y constatado es que en el metro de Par&#237;s, &#034;Bird&#034; Parker dej&#243; vivito y coleando su saxo. Esto no tiene nada de excepcional en cierta dimensi&#243;n espacio-cronopia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por lo dem&#225;s:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;a) el ciego soplaba exactamente esa noche de luto, en precisamente un punto neur&#225;lgico del laberinto parisino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;b) el m&#250;sico interpretaba un tango: &#034;Anclado en Par&#237;s&#034;, en una versi&#243;n que por su aura, era aut&#233;ntico sonido de &#8220;Birg&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese saxo no necesitaba la voz de Gardel. &#8220;Charlie y Gardel, meme combat&#8221;, el mismo combate me dije. A estas alturas de recuerdo inexacto, me morir&#237;a por saber el dos + dos de ese cuatro. Al soplador negro le dec&#237;an p&#225;jaro y al arrabalero argentino de origen franc&#233;s, zorzal. Dos p&#225;jaros que combatieron pajar&#237;sticamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Recuerdo que se me cortocircuitaron mis &#250;ltimas resistencias aqu&#237; adentro. Me hizo llorar a moco suelto el saxo de &#034;Bird&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Post-Data: A&#241;os despu&#233;s, me informan que el saxo de &#034;Bird&#034; est&#225; siendo expuesto en el museo Georges Pompidou, en un homenaje de la Warner Bross a sus estrellas m&#225;ximas. Se expon&#237;a un blue-jean de Jimmy Dean, que me sorprendi&#243; lo enano que era el pobre. Adem&#225;s unos escarpines rojos que Bette Davis utiliz&#243; en alg&#250;n film donde demostr&#243; que las feas son hermosas. Se expon&#237;an otros objetos fetiches de stars. Tuve una peque&#241;a reflexi&#243;n desconfiada de las curator&#237;as del Museo George Pompidou. Superada mi desconfianza de las chifladuras museogr&#225;ficas, invert&#237; como una hora en convencer un amigo fot&#243;grafo, para tomar una foto del saxo de &#8220;Birg&#8221; en vitrina, con la intenci&#243;n de ilustrar esta peque&#241;a historia. Puedo garantizar, por mi olfato anim&#237;stico, que ese saxo es FALSO. El aut&#233;ntico, circula a&#250;n por el metro de Paris en manos y soplidos del m&#250;sico que les dije.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Post-post-data: Era tal mi fijaci&#243;n con el saxo de Bird perdido en el Metro de Par&#237;s, que no me di cuenta que esta muestra de objetos de cine eran eso, utiler&#237;a de cine. Ese saxo era evidentemente falso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Post-Data de Francochilenos: El saxo que escuchaste mientras le&#237;as &lt;strong&gt;El saxo de Bird&lt;/strong&gt; era...el saxo de Bird, interpretando &lt;i&gt;Out of nowhere&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;
&lt;iframe scrolling=&#034;no&#034; frameborder=&#034;0&#034; allowTransparency=&#034;true&#034; src=&#034;http://www.deezer.com/plugins/player?autoplay=true&amp;playlist=false&amp;width=480&amp;height=80&amp;cover=true&amp;type=tracks&amp;id=16890391&amp;title=&amp;app_id=undefined&#034; width=&#034;480&#034; height=&#034;80&#034;&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>El Div&#225;n</title>
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		<dc:date>2008-08-04T11:11:09Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Gustavo Mujica</dc:creator>


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&lt;p&gt;Publicado originalmente en &#034;Recuerdos de un bricoleur&#034;, este primer texto de Gustavo cuenta la incre&#237;ble historia de su encuentro con un div&#225;n y su propietario: Jean-Fran&#231;ois Lacan &lt;br class='autobr' /&gt; Jean Francois, Brigitte, Claire y Cristine, estudiantes a punto de egresar de L'&#201;cole Normale Sup&#233;rieure de Ulm, comparten un amplio departamento en la calle Michel Chasles del Quartier Bastilla, barrio parisino emergente pues fue puesto a la moda por la instalaci&#243;n de intelectuales y artistas. &lt;br class='autobr' /&gt;
Me ceden una (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique88" rel="directory"&gt;Gustavo Mujica&lt;/a&gt;

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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?mot5" rel="tag"&gt;principal&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Publicado originalmente en &#034;Recuerdos de un bricoleur&#034;, este primer texto de Gustavo cuenta la incre&#237;ble historia de su encuentro con un div&#225;n y su propietario: Jean-Fran&#231;ois Lacan&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class='spip_document_767 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L180xH189/grillo_mujica-b30ab.jpg?1773451859' width='180' height='189' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Jean Francois, Brigitte, Claire y Cristine, estudiantes a punto de egresar de L'&#201;cole Normale Sup&#233;rieure de Ulm, comparten un amplio departamento en la calle Michel Chasles del Quartier Bastilla, barrio parisino emergente pues fue puesto a la moda por la instalaci&#243;n de intelectuales y artistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me ceden una chambre de bonne, pieza destinada para el servicio, que los edificios burgueses del siglo 19 suelen tener en el &#250;ltimo piso. Esas son las famosas buhardillas, habit&#225;culo obligado de gente pobre o rom&#225;ntica, muchas a&#250;n con inodoros y duchas comunes para varios cuartos en el pasillo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mi ventana, tragaluz en &#225;ngulo, es un instrumento de percusi&#243;n con el granizo de invierno y el pasaje hacia el cielo, o para asoleadas en bolas en verano. Da hacia un v&#233;rtice del techo de hojalata, parada de una familia de cuervos, pajarracos que ganaron ese territorio a las palomas, aves que detesto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tengo una perspectiva oto&#241;al de los techos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En estas buhardillas han habitado casi todos los estudiantes y artistas extranjeros que han pasado por Par&#237;s el &#250;ltimo siglo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No s&#233;, siempre tuve la impresi&#243;n que en ciertos edificios y barrios de Par&#237;s no hay transcurso del tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A mis protectores les vino de perillas un bricoleur&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt; [&lt;a href=&#034;#nb1&#034; class=&#034;spip_note&#034; rel=&#034;appendix&#034; title=&#034;Bricoleur: franc&#233;s: artesano reparador aproximado. Equivalente chileno: (&#8230;)&#034; id=&#034;nh1&#034;&gt;1&lt;/a&gt;]&lt;/span&gt;, adem&#225;s chileno. El golpe de estado en Chile fue un esc&#225;ndalo mundial, especialmente en Europa. La inteligencia pol&#237;ticamente correcta europea, ex sesentaiochianos, muchos ya en el poder, buscaban contacto con chilenos para, en su &#250;ltimo romanticismo, apoyar la oposici&#243;n anti-dictatorial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Supieron que yo dirig&#237;a una revista pol&#237;tico-cultural del exilio e inmediatamente me acogieron bajo su alero. Cristine, la historiadora, a prop&#243;sito de mis &#8220;teor&#237;as&#8221;, sac&#243; la conclusi&#243;n de que los latinoamericanos est&#225;bamos en plena invenci&#243;n de nuestras identidades, como los jud&#237;os diasp&#243;ricos pos guerra. Ella, preciosa, logr&#243; que yo estudiara el Sionismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Les fabriqu&#233; bibliotecas para centenas de libros. Me recomendaban a sus relaciones para trabajos de pintura y carpinter&#237;a. Era un protegido ex&#243;tico invitado a sus tertulias. Les cocin&#233; algunos pasteles de choclo. Les divert&#237;a mi horrible acento y se sorprend&#237;an de mi admiraci&#243;n por Walter Benjam&#237;n. Me pusieron a prueba o tal vez quisieron que yo fuera como ellos: me encargaron un art&#237;culo sobre el concepto de aura de Benjam&#237;n, sobre el que yo hac&#237;a averiguaciones. Me declar&#233; incompetente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mis nuevos amigos, pelaban a los movimientos Change y Tel Quel. Descueraban a Phillipe Sollers. Brigitte se preocupaba de alfabetizarme en las Ciencias Sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A sus reuniones, sumamente gastron&#243;micas, llegaban personajes ahora casi todos famosos en la memoria de los &lt;i&gt;intellos&lt;/i&gt; 70-80. Cotilleaban de Roland Barthes, Julia Kristeva, Michel Foucault, Derrida, etc&#233;tera. Tal como los posteriores &lt;i&gt;potomodernos&lt;/i&gt; comentan los reality shows.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Brigitte intentaba explicarme a Deleuze y Guattari. El &#8220;Anti-Edipo&#8221; de estos se&#241;ores y su an&#225;lisis de Kafka me marcaron m&#225;s anarco.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin paciencia y cero rigor te&#243;rico, saqu&#233; cuentas de un movimiento endog&#225;mico. Todos se citan entre ellos. Para agarrar algo, ten&#237;a primero que pescar a Saussure, a Jakobson, vacilarme la ling&#252;&#237;stica rusa y al menos Freud que, como mi padre psiquiatra lo detestaba, a mi me interes&#243;. A Sigmund lo le&#237; con tanto placer como a Barthes y al po&#233;tico L&#233;vi-Strauss. Este &#250;ltimo se&#241;or, con su &#8220;Pensamiento Salvaje&#8221;, me instal&#243; el temor de que la poes&#237;a no fuera como un bricolage &lt;i&gt;ad infinitum&lt;/i&gt;, un montaje eterno, un producto-collage siempre provisorio, sin innovaci&#243;n, pues aparece siempre la pre-existencia de las partes viejas. Por estas orillas, le tom&#233; bronca al concepto de intertexto de la Kristeva. &#8220;Kristeva, Kristeva, me ten&#237;s hasta las huevas&#8221; fue una resentida frase m&#237;a, que alguien catalog&#243; como un &#8220;artefacto&#8221;. Considero los &#8220;artefactos&#8221; como idiotez po&#233;tica.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Termin&#233; m&#225;s pegado a la Escuela de Frankfurt, a su historia, m&#225;s que a sus pensamientos. Me fascin&#243; la an&#233;cdota del padre de uno de ellos, millonario por negocios de granos en Argentina, que financi&#243; la Escuela. Sudam&#233;rica mantuvo a pensadores mundiales, pens&#233;...Guauu...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Emerg&#237;an &#8220;los Nuevos Fil&#243;sofos&#8221;. Pol&#237;ticamente incorrectos. Uno de ellos. un tal L&#233;vi, el primer fil&#243;sofo farandulero, enmierda a los sesentayochianos al opinar que Pinochet era bomba. L&#233;vi fue humillado por un anarco-situacionista, con un sorpresivo ataque p&#250;blico: lo embadurn&#243; con una tarta a la creme en pleno hocico. Este terrorista &lt;i&gt;a la creme&lt;/i&gt; tambi&#233;n atac&#243; al h&#233;roe de mis amigos normalianos: nada menos que al cineasta Godard, de qui&#233;n s&#243;lo me gust&#243; la muerte callejera de Jean Paul Belmondo en &#8220;Sin aliento&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un d&#237;a Jean Francois, el ni&#241;o mimado de la comunidad de mis intelectuales protectores de la rue Michel Chasles, me comunic&#243; que un &#8220;Psi&#8221;, -as&#237; dec&#237;an por psic&#243;logo, psicoanalista, psiquiatra- un &#8220;Psi&#8221; maestro de todos ellos, necesitaba de mis servicios de bricoleur. Mi manualidad me sosten&#237;a. Fui con mis herramientas al tiro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me aperson&#233; en 5, rue de Lille, a un t&#237;pico edificio burgu&#233;s del siglo XIX. Abre la puerta un se&#241;or canoso con anteojos, un tanto acartonado. Saluda m&#225;s bien a mi caja de herramientas que a mi. No recuerdo muchos detalles de su lugar. Quiz&#225;s no me importaron o ya estaba habituado al entorno de intelectuales parisinos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con mi instinto ya entrenado catalogu&#233; a este se&#241;or como un obsesivo anal, digamos cliente pesado, por el orden &lt;i&gt;comme il faut&lt;/i&gt;, ultra meticuloso de su entorno, de su biblioteca, muebles y objetos.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_768 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;41&#034; data-legende-lenx=&#034;x&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L350xH156/divanLacan-6a80e.jpg?1773451859' width='350' height='156' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;El &#034;cabinet&#034; de Lacan y su famoso div&#225;n
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Me sali&#243; con un encargo de &lt;i&gt;bricolage&lt;/i&gt;, dig&#225;moslo suavemente, chiflado. Me pidi&#243; que le aserrara un par de mil&#237;metros a una pata de un div&#225;n. Me dijo que necesitaba ese mueble con un &lt;i&gt;petit defaut&lt;/i&gt;, traduzcamos cojera. Era el div&#225;n que utilizaban usualmente sus pacientes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algo me explic&#243;: no quer&#237;a de ning&#250;n modo una perfecci&#243;n burguesa en su exocuerpo c&#243;sico, es decir, sus muebles eran extensiones de &#233;l mismo, m&#225;s que de sus usuarios cotidianos, atribulados pacientes de su consulta. Mi cliente quer&#237;a que los cuerpos, los culos, los &#8220;uno mismos&#8221; de sus atribulados pacientes, no sintieran una estabilidad inmediata en su soporte. Quer&#237;a que los usuarios(as) de ese div&#225;n, sintieran la cojera, sintieran una imperfecci&#243;n. Seg&#250;n &#233;l, sus pacientes soltar&#237;an m&#225;s sus rollos y &#8220;nudos&#8221; al sentarse, al ocupar este mueble cojo, insoportablemente cojo, como la mayor&#237;a de los muebles de &lt;i&gt;bistrots&lt;/i&gt;, de restaurantes, o de los muebles antiguos, me explic&#243;, indiferente a mi perplejidad idiota.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ejecut&#233; lo que me ped&#237;a. Fue complicado intervenir el sof&#225; pues era bastante pesado. Tuve que voltearlo con la ayuda de mi mism&#237;simo cliente para lograr aserrarle delicadamente una pata. Proced&#237; con un serrucho de costilla, fino, esos utilizados por los enmarcadores. Mi cliente me segu&#237;a cada gesto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Fue el primer parisino que no me pregunt&#243; de la situaci&#243;n chilena. Puntos a su favor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando termin&#233; este trabajo absurdo limpi&#233; las briznas de aserr&#237;n y guard&#233; en mi caja los restos de la pata del div&#225;n, para no ensuciar su papelero sin papeles. La pata, posiblemente por la calidad y dureza de la madera que no pude identificar, me dej&#243; una lonja rectangular casi cuadrada, muy fina, negra de cera cochina del encerado del piso por una cara y corte de veta mader&#237;stico limpio por la otra cara.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo el operativo de imperfeccionar este mueble durar&#237;a una media hora. Saqu&#233; cuentas: su inter&#233;s personal en mi obra me puso nervioso, m&#225;s dos telefonazos- not&#233; su demora en atender a prop&#243;sito, - m&#225;s, mi ida a mear al ba&#241;o.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No ten&#237;a idea de cuanto cobrarle por semejante trabajo. Calcul&#233; unos pesos por desplazamiento y una hora m&#237;nima de trabajo &#8220;al negro&#8221; (sin impuestos).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algo me coment&#243; de la fascinaci&#243;n que le produc&#237;an las herramientas, especialmente las de carpinter&#237;a antiguas. Me pag&#243;, se despidi&#243; con mano y todo. Me dirig&#237; al Metro un poco frustrado por mi precaria ganancia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Volv&#237; al departamento de mis protectores en la rue Michel Chasles, apostando que habr&#237;a alguien. Prev&#237; dejar mis herramientas all&#237; pues ten&#237;a pendiente una biblioteca que estaba armando en la pieza de Claire. Ella: un tanto rechoncha, con anteojos onda John Lennon. Ya lo lograba como cr&#237;tica de cine en Le Monde. Me dedic&#243; un libro de su autor&#237;a sobre Joris Ivens, documentalista. De este se&#241;or solo vi algo sobre los chinos de Mao y su documental de Valpara&#237;so.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Me abri&#243; Jean Francois, con un recipiente omeletero en la mano. No todos saben que no se puede dejar de batir los huevos para que la omelette resulte perfecta. Mi comunidad de normalianos ten&#237;a fijaci&#243;n con las omelettes, f&#225;ciles y r&#225;pidas de hacer. Jean Francois continu&#243; batiendo los huevos dirigi&#233;ndose a la cocina. La omelette, seg&#250;n mitolog&#237;a francesa, fue inventada en Francia, cuando le improvisaron algo de comer a no s&#233; cual rey que lleg&#243; sin aviso.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al territorio de Claire me dirig&#237; para a dejar la caja de herramientas. Tremendamente desordenada la Claire. Sus papeles, libros, diarios, revistas, ropas por los suelos, me pon&#237;an en situaci&#243;n de voyeur, de sapo, de mir&#243;n. Al menos ella tuvo la gentileza de chutear todas sus pertenencias alrededor de su cama, siempre deshecha. Un mero colch&#243;n en el suelo con s&#225;banas verde loro y un par de ponchos &#233;tnicos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gentilmente Claire me hab&#237;a dejado limpio de cachureos el territorio donde yo carpintereaba su biblioteca sur commande.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jean Francois me llama de la cocina sin dejar de batir huevos. Pregunta curioso qu&#233; necesitaba reparar su maestro. De repente, lo nomina: su maestro &#8220;psi&#8221;, psic&#243;logo, psiquiatra, psicoanalista, es un fulano llamado Lacan. All&#237; ca&#237; en cuenta que mi chiflado cliente de la ma&#241;ana era un se&#241;or importante. Brigitte ya hab&#237;a tratado que le hincara el diente a sus &#8220;Escritos&#8221;. Confieso que no lo logr&#233;, o diger&#237; el libro a medias, a&#250;n considerando mi curiosidad de adicto rompecabezista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando le cuento el trabajito que le hice al &#8220;Psi&#8221;, Jean Francois se olvid&#243; de su omelette. Muy excitado me interroga a quemarropa tratando de sacarme hasta el &#250;ltimo detalle de lo que me dijo Lacan. Anot&#243; todo. Le segu&#237; la cuerda. Por una vez no puse de mi cosecha. Aunque mi memoria inmediata o a corto plazo es m&#225;s bien fr&#225;gil, supongo que entonces fui un informante relativamente exacto. Jean Francois se muri&#243; de la risa anotando, sin sospechar mi frustraci&#243;n por la precaria ganancia de ese d&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lenguaji&#233; esa an&#233;cdota a mucha gente, era como un chiste. Despu&#233;s sali&#243; publicado por all&#237;, como uno de los tantos excentrismos de Lacan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A posteriori, me vino una curiosidad. Quise concurrir a uno de sus c&#233;lebres Seminarios.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Solo llegando mucho antes logr&#233;, a codazo limpio instalarme en la doceava fila de una suerte de aula magna. Las primeras filas estaban absolutamente tomadas por una mafia ac&#243;lita lacaniana. Su hija Sybille, su cu&#241;ado, los amigotes del cu&#241;ado, etc. Este tr&#225;fico de influencias me lo hab&#237;a advertido Jean Francois. Constat&#233; la existencia de elites privilegiadas para la adquisici&#243;n del logos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El College de France estaba repleto. Me sorprend&#237; por el estrellato de mi chiflado cliente. El se&#241;or psicoanalista era un super star. Hab&#237;a una instalaci&#243;n de circuitos cerrados de vid&#233;o para los seguidores que llegaron a la hora convocada, en salas secundarias.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_769 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L340xH190/lacan_conference-e2289.jpg?1773451859' width='340' height='190' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Lacan, anteojudo y canoso, ese d&#237;a se sobrepas&#243;. Hizo un c&#237;rculo en el pizarr&#243;n y despu&#233;s otro, como dos huevas vac&#237;as. Se qued&#243; mirando sus c&#237;rculos meditando m&#225;s de lo necesario, creando un suspenso. Imagin&#233; que se referir&#237;a a alguna novedosa relaci&#243;n entre la teor&#237;a de conjuntos y el meollo. Evidentemente su exposici&#243;n dispar&#243; en otra frecuencia. No vol&#243; una mosca entre los cientos de orejas atentas. Tuve un sentimiento de ignorancia atroz.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lacan indica con un puntero el primer c&#237;rculo que dibuj&#243; con tiza en el pizarr&#243;n y dice:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; ESTO, es un hoyo...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El p&#250;blico acad&#233;mico embobado. Yo embobado por el p&#250;blico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con el puntero, indica el otro c&#237;rculo. Poni&#233;ndole color al tempo, con justo silencio entremedio, el suspenso de un viejo zorro acad&#233;mico, dice:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; ESTO, es otro hoyo...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El estudiantado psicoanal&#237;stico con todas las antenas paradas, atento a la parole, a su lenguajear.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A cuenta de nada, tira a continuaci&#243;n la sorpresiva an&#233;cdota que de la noche anterior, mirando una foto de su madre tuvo el impulso o compulsi&#243;n incontrolable de fumarse un &lt;i&gt;petard&lt;/i&gt;. El pito de cannabis a&#250;n lo ten&#237;a desconcertado y ped&#237;a, ordenaba, insinuaba a todos los presentes, que reflexionaran sobre el hoyo que conlleva otro hoyo y as&#237;. Carcajadas del estudiantado &#8220;Psi&#8221;. Deben faltarme frases, antecedentes que discursi&#243; entre medio. Como siempre me pasa, hago relaciones transversales o pataf&#237;sicas y pens&#233; que esos hoyos se relacionaban con alg&#250;n concepto del infinito borgeano. De su conferencia magistral, mi meollo recuerda solo esos hoyos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Supuse, hilando fino, que su asunto hoy&#237;stico + an&#233;cdota cannab&#237;slistica, ten&#237;a un mism&#237;simo equivalente chiflado de su encargo, ese de la cortadura de la pata al div&#225;n de la rue Lille. No s&#233;, mi imaginaci&#243;n ed&#237;pica interpreta un Monsieur Lacan como un seductor peso pesado. O como le llaman ahora en la red virtual, un maestro en marketing adicto.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&#233;s de muerto Jacques Lacan, concurr&#237; un s&#225;bado al Hotel Drouot.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por orden de su hija Sybille se remataban objetos del famoso psicoanalista. &#8220;Cada lote ser&#225; acompa&#241;ado de una atestaci&#243;n certificando su origen&#8221;, dec&#237;a la convocatoria.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se remataron objetos de un desigual inter&#233;s est&#233;tico. Se vendi&#243; por un total de 717.500 francos, sin impuestos incluidos, seg&#250;n me inform&#233;. El martillero, Guy Loudmer, que se parec&#237;a vagamente al psiquiatra Lacan, logra 4.500 francos por un parag&#252;ero horroroso, 18.500 francos por una simple plancha de terciado con dos caballetes, que yo no vi en la consulta. Un pu&#241;al persa sube hasta 50.000 francos y una cer&#225;mica de Palissy (siglo 16) sale a 90.000.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La concurrencia no vino solo por los objetos del maestro. Se llen&#243; de voyeurs, mirones copuchentos atentos al div&#225;n. Lacan debe haber utilizado una media docena, sino m&#225;s, pero no importa. Los marchants se sobaron las manos cuando sali&#243; a remate el &#250;ltimo. Las pujas se alocan por el div&#225;n que utilizaron los analizados por el maestro. Es adjudicado por 98.000 francos a un comprador an&#243;nimo, que oper&#243; mediante agente. Despu&#233;s de una larga batalla, le gan&#243; a la psicoanalista Elisabeth Roudinesco. Nunca se supo qui&#233;n logr&#243; el div&#225;n. Se rumore&#243; que fue Judith, la otra hija del maestro.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Puedo certificar que aquel era el div&#225;n que intervine. &lt;br class='autobr' /&gt;
En fin, la lonja de la pata del div&#225;n de Lacan a&#250;n la conservo. He pensado rematarla al mejor postor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A los normalianos de la rue Michel Chasles, en el Barrio Bastilla, los echo de menos. No as&#237; a sus omelettes. Los huevos chilenos son m&#225;s frescos.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;hr /&gt;
		&lt;div class='rss_notes'&gt;&lt;div id=&#034;nb1&#034;&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip_note_ref&#034;&gt;[&lt;a href=&#034;#nh1&#034; class=&#034;spip_note&#034; title=&#034;Notas 1&#034; rev=&#034;appendix&#034;&gt;1&lt;/a&gt;] &lt;/span&gt;Bricoleur: franc&#233;s: artesano reparador aproximado. Equivalente chileno: maestro chasquilla, en una connotaci&#243;n de reparador de cualquier objeto o artefacto de manera improvisada. Prefiero la definici&#243;n m&#225;s o menos antropol&#243;gica: reparador o armador de un todo con partes viejas o pre-existentes. L&#233;vi.Strauss apunta que el bricoleur es mitopo&#233;tico, (&#8220;El Pensamiento Salvaje&#8221;)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Mayo 1968: una revoluci&#243;n moral</title>
		<link>https://www.francochilenos.com/spip.php?article2202</link>
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		<dc:date>2008-05-20T15:17:41Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		


		<dc:subject> Pol&#237;tica </dc:subject>
		<dc:subject>Historia</dc:subject>
		<dc:subject>Francia</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;Nuestro amigo Jorge Palacios quiso compartir con Francochilenos este texto sobre la famosa &#034;revoluci&#243;n&#034; que &#034;estremeci&#243;&#034; Francia hace 40 a&#241;os . &lt;br class='autobr' /&gt; por Jorge Palacios &lt;br class='autobr' /&gt;
Mayo 1968. Hace 40 a&#241;os, en plena &#233;poca de auge econ&#243;mico en Francia, emerge un levantamiento estudiantil, que arrastr&#243; a la clase obrera y los sectores medios. Par&#237;s se transform&#243; en un campo de batalla. Los estudiantes arrancaron los adoquines para lanzarlos contra los polic&#237;as. El 9 de mayo, hay barricadas, miles de (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique85" rel="directory"&gt;Jorge Palacios&lt;/a&gt;

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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?mot24" rel="tag"&gt; Pol&#237;tica &lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?mot40" rel="tag"&gt;Historia&lt;/a&gt;, 
&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?mot75" rel="tag"&gt;Francia&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Nuestro amigo Jorge Palacios quiso compartir con Francochilenos este texto sobre la famosa &#034;revoluci&#243;n&#034; que &#034;estremeci&#243;&#034; Francia hace 40 a&#241;os .&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;div class='spip_document_1327 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L480xH227/mayo68-33c31.jpg?1773463996' width='480' height='227' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;por Jorge Palacios&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Mayo 1968. Hace 40 a&#241;os, en plena &#233;poca de auge econ&#243;mico en Francia, emerge un levantamiento estudiantil, que arrastr&#243; a la clase obrera y los sectores medios. Par&#237;s se transform&#243; en un campo de batalla. Los estudiantes arrancaron los adoquines para lanzarlos contra los polic&#237;as. El 9 de mayo, hay barricadas, miles de heridos, unos 500 detenidos y se incendian dos centenares de veh&#237;culos. Los trabajadores se incorporan a la lucha. La Renault es ocupada por huelguistas. El 13 de mayo participan en un mitin cerca de un mill&#243;n de personas. Dos tercios de los trabajadores del pa&#237;s est&#225;n en paro. Es decir, 10 millones. Los obreros levantan reivindicaciones econ&#243;micas. El combate se radicaliza. El propio poder es amenazado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces, el &lt;strong&gt;PC franc&#233;s&lt;/strong&gt; echa pie atr&#225;s. Empieza a oponerse al paro y a los m&#233;todos violentos de lucha. El combate se desinfla y &lt;strong&gt;Charles de Gaulle&lt;/strong&gt; gana la partida llamando a elecciones. La t&#225;ctica de Mosc&#250; era la misma que en los tiempos de Stalin. &#201;ste hizo que los sectores armados de la Resistencia en Europa entregaran sus armas a los gobiernos burgueses. S&#243;lo deseaba fortalecer a la URSS en su competencia con EEUU y contar para ello con el apoyo de los partidos comunistas, del brazo con la socialdemocracia. En China, &lt;strong&gt;Stalin&lt;/strong&gt; pretendi&#243; que &lt;strong&gt;Mao Tse Tung&lt;/strong&gt; disolviera el ej&#233;rcito que combati&#243; contra la invasi&#243;n japonesa, y que entregara las armas al Gobierno reaccionario del Kuomingtang, ali&#225;ndose con &#233;ste. Mao se neg&#243; y con el Ej&#233;rcito Popular conquist&#243; el poder.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_1326 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center spip_document_avec_legende' data-legende-len=&#034;128&#034; data-legende-lenx=&#034;xxx&#034;
&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L480xH227/mayo68_2-1bdec.jpg?1773465511' width='480' height='227' alt='' /&gt;
&lt;figcaption class='spip_doc_legende'&gt; &lt;div class='spip_doc_titre '&gt;&lt;strong&gt;&#034;A la polic&#237;a le pagan muy caro. Por el mismo trabajo, los estalinistas no cobran nada&#034; proclamaba un graffiti de Mayo del 68.
&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt; &lt;/figcaption&gt;&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Lo notable del levantamiento que iniciaron los estudiantes en mayo 68 es que no fue hecho por una reducci&#243;n en las matr&#237;culas ni por obtener becas o el pase escolar, sino para revolucionar las costumbres de la sociedad. La primera reivindicaci&#243;n que levantaron fue contra la prohibici&#243;n en los internados de entrar a los cuartos de las alumnas. Fue una rebeli&#243;n contra todas las formas de autoritarismo: la violaci&#243;n policial a la autonom&#237;a universitaria; el poder que ejerce el profesorado al obligar a rendir ex&#225;menes; un tipo de educaci&#243;n tendiente a formar tecn&#243;cratas o bur&#243;cratas apatronados; el patriarcado familiar; por el derecho a la contracepci&#243;n y al aborto; los prejuicios burgueses y clericales que exigen esconder el cuerpo y condenan el sexo y el amor libre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Es cierto que en el plano internacional los estudiantes eran sensibles a la heroica lucha de pueblos como el vietnamita y el argelino, o al triunfo de la guerrilla en Cuba, pero el mayor anhelo fue zafarse de una vida mon&#243;tona, conformista, sin imaginaci&#243;n, aburrida. Como lo se&#241;alara &lt;strong&gt;Ignacio Ramonet&lt;/strong&gt;: &#034;&lt;i&gt;Fue una revoluci&#243;n cultural con apariencias pol&#237;ticas&lt;/i&gt;&#034;. Un logro no menor fue un cambio profundo en la vida familiar: autoridad compartida por ambos padres, divorcios por incompatibilidad de caracteres, gran permisividad con los hijos. Del 68 provienen esos hijos ya muy mayores que no quieren abandonar la casa de sus padres. &#191;Para qu&#233;, si se les da cari&#241;o, libertad y comida gratis?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Las consignas en los muros universitarios nos dan una pista de los anhelos juveniles. &#034;&lt;i&gt; &lt;strong&gt;Gracias a los ex&#225;menes y a los profesores, el arribismo comienza a los 6 a&#241;os&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;&#034;; &#034;&lt;i&gt; &lt;strong&gt;Cambiar la vida. Transformar la sociedad&lt;/strong&gt; &lt;/i&gt;&#034;; &#034;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;La imaginaci&#243;n tom&#243; el poder&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&#034;; &#034;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;Lo sagrado: he ah&#237; el enemigo&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&#034;. Y, por &#250;ltimo, esa inspirada frase de &lt;strong&gt;Andr&#233; Breton&lt;/strong&gt;, el l&#237;der de los surrealistas: &#034;&lt;i&gt;La revuelta y solamente la revuelta es creadora de luz, y esta luz no puede tomar sino tres caminos: la poes&#237;a, la libertad, y el amor&lt;/i&gt;&#034;.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Recuerdo de Raul &#034;Warren&#034; G&#243;mez</title>
		<link>https://www.francochilenos.com/spip.php?article1210</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.francochilenos.com/spip.php?article1210</guid>
		<dc:date>2007-04-29T15:23:36Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Eduardo Carrasco Pirard</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;El texto que publicamos a continuaci&#243;n, fue escrito por Eduardo Carrasco en homenaje a Ra&#250;l G&#243;mez, viejo c&#243;mplice y compa&#241;ero de aventuras de Quilapayun y de la Nueva Cancion Chilena en general. Las fotos que acompa&#241;an el texto nos fueron amablemente facilitadas por Luis Hern&#225;n G&#243;mez, integrante de Quilapayun &lt;br class='autobr' /&gt; Se muri&#243; el Warren. Esta frase que parec&#237;a que nunca &#237;bamos pronunciar, es expresi&#243;n ahora de una triste realidad. El Warren parec&#237;a inmortal. Era tanta su modestia, su bonhom&#237;a, su (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique79" rel="directory"&gt;Eduardo Carrasco&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El texto que publicamos a continuaci&#243;n, fue escrito por Eduardo Carrasco en homenaje a Ra&#250;l G&#243;mez, viejo c&#243;mplice y compa&#241;ero de aventuras de Quilapayun y de la Nueva Cancion Chilena en general. Las fotos que acompa&#241;an el texto nos fueron amablemente facilitadas por Luis Hern&#225;n G&#243;mez, integrante de Quilapayun&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;hr class=&#034;spip&#034; /&gt;
&lt;p&gt;Se muri&#243; el &lt;strong&gt;Warren&lt;/strong&gt;. Esta frase que parec&#237;a que nunca &#237;bamos pronunciar, es&lt;br class='autobr' /&gt;
expresi&#243;n ahora de una triste realidad. El Warren parec&#237;a inmortal. Era&lt;br class='autobr' /&gt;
tanta su modestia, su bonhom&#237;a, su generosidad, que uno lo ve&#237;a como un&lt;br class='autobr' /&gt;
eterno ni&#241;o, que andaba sobrevolando en medio del mundo, completamente&lt;br class='autobr' /&gt;
ajeno al dolor, a la tristeza y a las l&#225;grimas. Y por lo tanto, tambi&#233;n&lt;br class='autobr' /&gt;
ajeno a la muerte que ahora tristemente se lo lleva.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_461 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_left spip_document_left'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L450xH286/hernan_warren_eduardo-0006f.jpg?1773452098' width='450' height='286' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Recuerdo muy bien la primera vez que vino a mi casa. Era una de esas&lt;br class='autobr' /&gt;
fiestas de a&#241;o nuevo, que en los primeros a&#241;os de vida del &lt;strong&gt;Quilapay&#250;n&lt;/strong&gt;,&lt;br class='autobr' /&gt;
todos pas&#225;bamos juntos. &lt;strong&gt;Carlos Quezada&lt;/strong&gt; lo invit&#243; a nuestra celebraci&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ambos eran ciudadanos de la Rep&#250;blica de Puente Alto y hab&#237;an tenido&lt;br class='autobr' /&gt;
juntos no me acuerdo qu&#233; aventuras musicales. Con su ingenuidad&lt;br class='autobr' /&gt;
caracter&#237;stica, Ra&#250;l nos habl&#243; de su afici&#243;n a la m&#250;sica y de su&lt;br class='autobr' /&gt;
frustraci&#243;n, porque tras largos a&#241;os de estudio, hab&#237;a decidido&lt;br class='autobr' /&gt;
abandonarla. Nos cont&#243; que hab&#237;a comenzado sus estudios de contrabajo con&lt;br class='autobr' /&gt;
un profesor del Conservatorio que al principio se hab&#237;a mostrado muy&lt;br class='autobr' /&gt;
amable con &#233;l. Al cabo de algunas semanas, y sin que &#233;l pudiera entender&lt;br class='autobr' /&gt;
su actitud, not&#243; que el profesor lo rehu&#237;a. El Warren llegaba puntualmente&lt;br class='autobr' /&gt;
a su clase, pero no encontraba al profesor en la sala. Lo buscaba por todo&lt;br class='autobr' /&gt;
el edificio y cuando lograba encontrarlo, siempre notaba en &#233;l actitudes&lt;br class='autobr' /&gt;
huidizas. Un d&#237;a lo encar&#243; y le pregunt&#243; qu&#233; le pasaba. Y el profesor&lt;br class='autobr' /&gt;
finalmente se sincer&#243; con &#233;l: &#8220;Mire&#8221;, le dijo, &#8220;yo he hecho todo lo&lt;br class='autobr' /&gt;
posible para ense&#241;arle a tocar este instrumento, pero usted tiene tan mal&lt;br class='autobr' /&gt;
o&#237;do, que me resulta un suplicio escucharlo tocar. Por favor, no sea cruel&lt;br class='autobr' /&gt;
y abandone la m&#250;sica, porque si no, me va a hacer odiar mi trabajo&#8221;. Ante&lt;br class='autobr' /&gt;
una declaraci&#243;n tan franca, a nuestro amigo no le qued&#243; otra cosa que&lt;br class='autobr' /&gt;
dejar el contrabajo y decidirse a proyectar su vida hacia otros destinos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nos cont&#243;, adem&#225;s, de donde ven&#237;a su sobrenombre. Como hab&#237;a encanecido&lt;br class='autobr' /&gt;
prematuramente, sus amigos le hab&#237;an puesto &#8220;Guar&#233;n&#8221;. Pero al cabo de un&lt;br class='autobr' /&gt;
tiempo, se hab&#237;an apiadado de &#233;l y para darle un tinte anglosaj&#243;n a la&lt;br class='autobr' /&gt;
idea original, lo hab&#237;an bautizado como &#8220;Warren&#8221;. Escucharlo contar estas&lt;br class='autobr' /&gt;
historias, de las que, por supuesto, todos nos re&#237;amos a carcajadas, lo&lt;br class='autobr' /&gt;
transform&#243; en un infaltable en nuestras reuniones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y el destino se encarg&#243; de devolverlo a la m&#250;sica, esta vez no como&lt;br class='autobr' /&gt;
int&#233;rprete, sino como productor y manager, que fue lo que hizo durante el&lt;br class='autobr' /&gt;
resto de su vida. Cuando lo conocimos, su existencia segu&#237;a otros rumbos:&lt;br class='autobr' /&gt;
se hab&#237;a especializado en hacer trajes de hombre rana, que necesariamente&lt;br class='autobr' /&gt;
deben ser hechos a medida, y trabajaba en un conocido comercio de esta&lt;br class='autobr' /&gt;
especialidad, Aqua Lung, que no s&#233; si existe todav&#237;a. All&#237;, junto a 4 o 5&lt;br class='autobr' /&gt;
operarios ocupaba su tiempo, tom&#225;ndole las medidas a los clientes,&lt;br class='autobr' /&gt;
cortando las telas y peg&#225;ndolas cuidadosamente para que no perdieran su&lt;br class='autobr' /&gt;
impermeabilidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eso hac&#237;a el Warren cuando lo conocimos. Como en esa &#233;poca and&#225;bamos&lt;br class='autobr' /&gt;
intentando hacer proselitismo pol&#237;tico con todo el que se pusiera delante&lt;br class='autobr' /&gt;
nuestro, un d&#237;a lo convencimos de que era un esc&#225;ndalo que no se hubiera&lt;br class='autobr' /&gt;
formado un sindicato en su taller, y como nuestros argumentos parecen&lt;br class='autobr' /&gt;
haber sido muy contundentes, finalmente se decidi&#243; a seguir nuestras&lt;br class='autobr' /&gt;
indicaciones, con el triste resultado de que &#233;l fue despedido y qued&#243; sin&lt;br class='autobr' /&gt;
trabajo. Nos sentimos tan culpables, que le ofrecimos ayudarnos a&lt;br class='autobr' /&gt;
organizar nuestros conciertos, y como &#233;l ten&#237;a el maravilloso talento de&lt;br class='autobr' /&gt;
meterse en cualquier lado y con cualquiera sin el menor complejo,&lt;br class='autobr' /&gt;
consiguiendo cosas que a cualquiera de nosotros le hubieran sido&lt;br class='autobr' /&gt;
imposibles de obtener, r&#225;pidamente se transform&#243; en nuestro representante.&lt;br class='autobr' /&gt;
Y es que el Warren ten&#237;a esa valios&#237;sima cualidad de andar por el mundo&lt;br class='autobr' /&gt;
como Pedro por su casa: todo era natural para &#233;l y como le encantaba&lt;br class='autobr' /&gt;
contar o escuchar historias, r&#225;pidamente entablaba conversaciones con&lt;br class='autobr' /&gt;
cualquiera que encontrara en su camino, fuera este, un humilde campesino&lt;br class='autobr' /&gt;
finland&#233;s, un pol&#237;tico franc&#233;s de talla o el mism&#237;simo Sha de Persia.&lt;br class='autobr' /&gt;
Todos sucumb&#237;an ante su simpat&#237;a y su curiosidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero tambi&#233;n se le ocurr&#237;an buen&#237;simas ideas. Una prueba de ello es que&lt;br class='autobr' /&gt;
invent&#243; los famosos &#8220;chupetes&#8221; para promocionar nuestros conciertos. Se&lt;br class='autobr' /&gt;
trataba de afiches colgados a ambos lados de los &#225;rboles y que &#233;l mismo se&lt;br class='autobr' /&gt;
encargaba de poner a lo lago de las calles cercanas a los teatros donde nos&lt;br class='autobr' /&gt;
present&#225;bamos. As&#237; pod&#237;a poner y sacar los afiches y no necesitaba de una&lt;br class='autobr' /&gt;
reimpresi&#243;n completa para lograr el efecto publicitario. La primera vez&lt;br class='autobr' /&gt;
que us&#243; este m&#233;todo, tuvimos un resultado sorprendente. Fue en el teatro&lt;br class='autobr' /&gt;
Marconi, en Providencia, y el &#233;xito fue tan grande que tuvimos que&lt;br class='autobr' /&gt;
prolongar nuestros conciertos una semana completa. A partir de esa&lt;br class='autobr' /&gt;
experiencia, los &#8220;chupetes&#8221; se transformaron en su arma mortal y creo que&lt;br class='autobr' /&gt;
a partir de ese momento nunca m&#225;s tuvimos un teatro a medio llenar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muy r&#225;pidamente, su talento como organizador de espect&#225;culos se abri&#243; al&lt;br class='autobr' /&gt;
trabajo con otros artistas, y gracias a su labor y a sus relaciones pudo&lt;br class='autobr' /&gt;
formarse la empresa ONAE, que jug&#243; un papel de principal importancia&lt;br class='autobr' /&gt;
durante el per&#237;odo de la &lt;strong&gt;Unidad Popular&lt;/strong&gt;. Desde all&#237; organiz&#243; conciertos&lt;br class='autobr' /&gt;
con los principales artistas de la &#233;poca, los &lt;strong&gt;Illapu&lt;/strong&gt;, los &lt;strong&gt;Intis&lt;/strong&gt;, los&lt;br class='autobr' /&gt;
Parra, los &lt;strong&gt;Blops&lt;/strong&gt; y giras con las agrupaciones art&#237;sticas cubanas que&lt;br class='autobr' /&gt;
visitaban entonces el pa&#237;s: la orquesta &lt;strong&gt;Arag&#243;n&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Omara Portuondo&lt;/strong&gt;, &lt;strong&gt;Carlos&lt;br class='autobr' /&gt;
Puebla&lt;/strong&gt;, y otros. Este &#250;ltimo lleg&#243; a ser un entra&#241;able amigo suyo y hasta&lt;br class='autobr' /&gt;
se alojaba en su casa cuando visitaba Chile. Carlos, por su intermedio,&lt;br class='autobr' /&gt;
nos enviaba sus canciones. Una de ellas se transform&#243; en un cl&#225;sico de&lt;br class='autobr' /&gt;
nuestro repertorio: &#8220;Soy del pueblo&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El 21 de agosto de 1973 tomamos juntos el avi&#243;n que nos llevar&#237;a a Europa.&lt;br class='autobr' /&gt;
La verdad es que no necesit&#225;bamos su presencia, porque toda la gira estaba&lt;br class='autobr' /&gt;
ya organizada y varios amigos nuestros que viv&#237;an en el extranjero se&lt;br class='autobr' /&gt;
ocupar&#237;an de ultimar los detalles en los pa&#237;ses donde tendr&#237;an lugar los&lt;br class='autobr' /&gt;
conciertos. Pero su trabajo con nosotros durante todos esos a&#241;os hab&#237;a&lt;br class='autobr' /&gt;
sido tan exitoso y hab&#237;a tenido tan pobres retribuciones que a m&#237; se me&lt;br class='autobr' /&gt;
ocurri&#243; invitarlo a venir como una especie de premio. Ese viaje fue&lt;br class='autobr' /&gt;
providencial, pues adem&#225;s de alejarnos a ambos de las garras de la&lt;br class='autobr' /&gt;
dictadura, nos permiti&#243; rearmar nuestra vida lejos del horror que vivieron&lt;br class='autobr' /&gt;
la mayor&#237;a de los chilenos que hab&#237;an tenido compromisos con el gobierno de&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;strong&gt;Salvador Allende&lt;/strong&gt;. Cuentan que varias personas sufrieron torturas, debido a&lt;br class='autobr' /&gt;
que en la imaginaci&#243;n paranoica de los militares, el nombre de Warren se&lt;br class='autobr' /&gt;
hab&#237;a transformado en un peligroso funcionario que desde las sombras mov&#237;a&lt;br class='autobr' /&gt;
todos los hilos del espect&#225;culo durante el per&#237;odo de Allende. Quer&#237;an&lt;br class='autobr' /&gt;
saber su nombre y si lo hubieran encontrado, su persona probablemente&lt;br class='autobr' /&gt;
habr&#237;a engrosado la lista de las v&#237;ctimas de la dictadura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero nosotros est&#225;bamos ya muy lejos de todo eso. En Francia nos&lt;br class='autobr' /&gt;
instalamos juntos y el Warren, su mujer y sus hijos fueron durante el&lt;br class='autobr' /&gt;
largo exilio, parte de esa verdadera familia que formamos los Quilapay&#250;n&lt;br class='autobr' /&gt;
durante todos esos a&#241;os. Habit&#225;bamos todos en la famosa &#8220;Tour Z&#8221; de&lt;br class='autobr' /&gt;
Colombes y nos acompa&#241;amos y nos apoyamos mutuamente en ese tiempo, que&lt;br class='autobr' /&gt;
sin duda para todos los que lo vivimos, forma parte de uno de los periodos&lt;br class='autobr' /&gt;
m&#225;s hermosos de nuestra existencia. Fueron a&#241;os de compa&#241;erismo, de&lt;br class='autobr' /&gt;
generosidad, de amistad verdadera, en los que nos ten&#237;amos los unos a los&lt;br class='autobr' /&gt;
otros, cuando faltaba algo en la casa, cuando se enfermaba un ni&#241;o, cuando&lt;br class='autobr' /&gt;
hab&#237;a que celebrar un cumplea&#241;os, una pascua, un matrimonio o cuando hab&#237;a&lt;br class='autobr' /&gt;
que salir a cantar, a grabar o a ensayar. El Warren segu&#237;a haciendo&lt;br class='autobr' /&gt;
diferentes trabajos para nosotros, nos acompa&#241;aba en las giras, se&lt;br class='autobr' /&gt;
preocupaba ante los organizadores de los espect&#225;culos de que todo&lt;br class='autobr' /&gt;
estuviera en orden, chequeaba las luces, el sonido y hasta vend&#237;a nuestros&lt;br class='autobr' /&gt;
discos a la salida de los conciertos. Era imprescindible y se las arreglaba&lt;br class='autobr' /&gt;
para entenderse, parloteando un franc&#233;s que jam&#225;s se encontrar&#225; en los&lt;br class='autobr' /&gt;
diccionarios. Si no pod&#237;a ser m&#250;sico, al menos viv&#237;a con nosotros como si&lt;br class='autobr' /&gt;
lo fuera, y desde detr&#225;s del escenario era un apoyo fundamental para que&lt;br class='autobr' /&gt;
todo saliera a la perfecci&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ten&#237;a un hobby que cultiv&#243; durante toda su vida, la fotograf&#237;a, trabajo&lt;br class='autobr' /&gt;
que lo hizo atesorar momentos excepcionales. Algunas de sus fotos se&lt;br class='autobr' /&gt;
exhibieron no hace mucho en el Centro Cultural Palacio de la Moneda. La&lt;br class='autobr' /&gt;
principal de ellas es un retrato de su familia con Salvador Allende. El&lt;br class='autobr' /&gt;
Presidente iba en su auto dirigi&#233;ndose hacia el centro y se detuvo justo&lt;br class='autobr' /&gt;
frente a la casa del Warren. Nuestro amigo, que estaba junto a su familia&lt;br class='autobr' /&gt;
en la puerta de su casa corri&#243; a pedirle que por favor se sacara una foto&lt;br class='autobr' /&gt;
con ellos. Allende accedi&#243;, se baj&#243; del auto y entre risas se sacaron la&lt;br class='autobr' /&gt;
foto. En su legado de fotos debe haber muchas extraordinarias y es de&lt;br class='autobr' /&gt;
esperar que alguna vez podamos verlas exhibidas en una exposici&#243;n.&lt;/p&gt;
&lt;div class='spip_document_458 spip_document spip_documents spip_document_image spip_documents_center spip_document_center'&gt;
&lt;figure class=&#034;spip_doc_inner&#034;&gt; &lt;img src='https://www.francochilenos.com/local/cache-vignettes/L370xH475/hernan_warren-f4ffd.jpg?1773452098' width='370' height='475' alt='' /&gt;
&lt;/figure&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;Durante toda su vida en el exilio, luch&#243; consecuentemente y con todos los&lt;br class='autobr' /&gt;
medios de que dispon&#237;a porque volviera la democracia a nuestro pa&#237;s. A&lt;br class='autobr' /&gt;
trav&#233;s de la venta de discos juntaba dinero para enviarlo al &#8220;interior&#8221; y&lt;br class='autobr' /&gt;
se puso siempre a disposici&#243;n de las fuerzas pol&#237;ticas para hacer todo lo&lt;br class='autobr' /&gt;
que se le ped&#237;a, haciendo de mensajero, de organizador de actos, de&lt;br class='autobr' /&gt;
acompa&#241;ante, de productor y hasta de maestro de ceremonias. Su sencillez&lt;br class='autobr' /&gt;
lo hac&#237;a uno de los personajes m&#225;s queridos del exilio en Francia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&#233;s vino el retorno, que no ha sido f&#225;cil para nadie y en especial&lt;br class='autobr' /&gt;
para &#233;l, que tuvo que adaptarse a nuevas situaciones en las que nunca se&lt;br class='autobr' /&gt;
sinti&#243; muy a gusto. Le cost&#243; instalarse en Chile y vivi&#243; bastantes&lt;br class='autobr' /&gt;
pellejer&#237;as para lograr salir adelante con sus hijos, que actualmente son&lt;br class='autobr' /&gt;
todos profesionales exitosos. Nunca dej&#243; de estar presente en nuestros&lt;br class='autobr' /&gt;
conciertos. El gran acto de conmemoraci&#243;n de los 30 a&#241;os de la muerte de&lt;br class='autobr' /&gt;
Allende, en el que todos revivimos muchas de las grandes emociones que nos&lt;br class='autobr' /&gt;
hab&#237;an conmovido en el pasado, fue un momento especial para &#233;l. Se hubiera&lt;br class='autobr' /&gt;
dicho que por fin encontraba de nuevo la veta que le hab&#237;a dado verdadero&lt;br class='autobr' /&gt;
sentido a su existencia. Lo vimos feliz, lleno de fuerza, tomando&lt;br class='autobr' /&gt;
iniciativas, dando ideas, dispuesto a ser de nuevo uno m&#225;s en nuestra&lt;br class='autobr' /&gt;
aventura. Tambi&#233;n lo vimos iluminado en los conciertos &#8220;Inti Quila&#8221; y en&lt;br class='autobr' /&gt;
su colaboraci&#243;n con Alfredo Troncoso, organizador de esos espect&#225;culos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Pero todas esas cosas no eran suficientes como para traer de nuevo esos&lt;br class='autobr' /&gt;
felices a&#241;os del pasado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace pocas semanas estuvo en mi casa. Nos sentamos a conversar alrededor&lt;br class='autobr' /&gt;
de un &#8220;tecito&#8221; y me cont&#243; en detalles toda su historia de relaciones con&lt;br class='autobr' /&gt;
el Casino de Montecarlo, que yo desconoc&#237;a. Adem&#225;s de lo entretenido de&lt;br class='autobr' /&gt;
escucharlo, se comprend&#237;a de inmediato que solo al Warren podr&#237;a haberle&lt;br class='autobr' /&gt;
pasado una cosa as&#237;, la de transformarse en el proveedor de la orquesta&lt;br class='autobr' /&gt;
cubana del espect&#225;culo, lo cual supon&#237;a mantener relaciones de absoluta&lt;br class='autobr' /&gt;
confianza con las instituciones art&#237;sticas cubanas - que no es cosa f&#225;cil&lt;br class='autobr' /&gt;
de lograr - y a la vez, la de contar con la confianza de los Gerentes del&lt;br class='autobr' /&gt;
Casino m&#225;s renombrado en el mundo por la rigurosidad y el buen estilo de&lt;br class='autobr' /&gt;
sus shows. Me lo imagino vestido con su mejor traje, instalado en alguna&lt;br class='autobr' /&gt;
mesa alejada del escenario, vigilando que todo saliera como &#233;l lo hab&#237;a&lt;br class='autobr' /&gt;
programado y escuchando atentamente esa m&#250;sica que &#233;l no pod&#237;a tocar, pero&lt;br class='autobr' /&gt;
que no habr&#237;a llegado a ese lugar sin su trabajo. Esos fueron, sin lugar a&lt;br class='autobr' /&gt;
dudas, los momentos m&#225;s gloriosos de su vida, momentos que lamentablemente&lt;br class='autobr' /&gt;
en Chile no pudo volver a vivir. Las cosas cambiaron demasiado y siguieron&lt;br class='autobr' /&gt;
un rumbo en el que el Warren ya no pudo cumplir m&#225;s ese rol protag&#243;nico&lt;br class='autobr' /&gt;
que hab&#237;a logrado tener en el pasado en el mundo del espect&#225;culo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Su funeral fue absolutamente original y hecho a su medida, respondiendo&lt;br class='autobr' /&gt;
exactamente a lo que &#233;l hubiera querido. Dentro del cortejo, tal como a&lt;br class='autobr' /&gt;
veces se ve en los funerales de Nueva Orle&#225;ns, el &#8220;Parqu&#237;metro&#8221; con su&lt;br class='autobr' /&gt;
tromb&#243;n y un trompetista cubano, caminaban interpretando una canci&#243;n de&lt;br class='autobr' /&gt;
popular solemnidad. March&#225;bamos todos lentamente y profundamente&lt;br class='autobr' /&gt;
conmovidos con la idea imposible de que el Warren estuviera muerto y de&lt;br class='autobr' /&gt;
que todos estuvi&#233;ramos participando en su funeral. Llegamos finalmente al&lt;br class='autobr' /&gt;
sitio donde estaba preparado todo para su despedida y donde se encontraba&lt;br class='autobr' /&gt;
la mayor parte de la gente. Y ah&#237; tuvo lugar algo emocionante; varios&lt;br class='autobr' /&gt;
artistas se hicieron presentes: los Intis, Manuel Garc&#237;a, unos&lt;br class='autobr' /&gt;
percusionistas cubanos, Juan Carvajal, Tati Penna, todos presentados por&lt;br class='autobr' /&gt;
Miguel Davagnino. Se cant&#243;, se hicieron recuerdos, y hasta se bail&#243; un&lt;br class='autobr' /&gt;
tango junto al ata&#250;d. Todos pasamos de la alegr&#237;a a la pena, de la risa a&lt;br class='autobr' /&gt;
las l&#225;grimas, en una ceremonia que a veces era fiesta y a veces funeral.&lt;br class='autobr' /&gt;
Las palabras de Consuelo, su mujer y de Fernando, uno de sus hijos, fueron&lt;br class='autobr' /&gt;
desgarradores testimonios de dolor, pero tambi&#233;n de intenso e imborrable&lt;br class='autobr' /&gt;
amor. Porque as&#237; como nosotros lo quisimos como amigo, su mujer y sus&lt;br class='autobr' /&gt;
hijos lo quisieron como esposo y como padre y eso s&#237; que genera lazos&lt;br class='autobr' /&gt;
definitivos. Su familia fue ejemplar, la buena onda del Warren lo hizo un&lt;br class='autobr' /&gt;
esposo amante, fiel y lleno de devoci&#243;n hacia sus hijos a quienes quiso&lt;br class='autobr' /&gt;
m&#225;s que a nadie.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunos que creen en la otra vida se consolar&#225;n dici&#233;ndose que el Warren&lt;br class='autobr' /&gt;
estar&#225; ahora organizando conciertos o cont&#225;ndole historias de los vivos a&lt;br class='autobr' /&gt;
V&#237;ctor, al Willy, a la Maju, a la Ray&#233;n, a Lucho y a Sergio, que se fueron&lt;br class='autobr' /&gt;
antes que &#233;l. Yo creo que en este caso no es necesario recurrir a este tipo&lt;br class='autobr' /&gt;
de consuelos, porque Ra&#250;l fue un hombre feliz, porque su vida fue plena y&lt;br class='autobr' /&gt;
porque cuando se tiene una vida plena no se necesitan otras para&lt;br class='autobr' /&gt;
justificarla. No conozco a nadie que se haya definido como enemigo suyo, o&lt;br class='autobr' /&gt;
que se haya sentido pasado a llevar por &#233;l, o que tenga un reproche que&lt;br class='autobr' /&gt;
hacerle. Nadie. Fue intensamente amado por su mujer y por sus hijos y fue&lt;br class='autobr' /&gt;
tambi&#233;n querido y respetado por sus amigos. Si el Warren se ha muerto, es&lt;br class='autobr' /&gt;
en realidad porque a todos nos pasar&#225; lo mismo y porque la muerte no tiene&lt;br class='autobr' /&gt;
contemplaciones con los seres humanos. A ella no le importa c&#243;mo fue el que&lt;br class='autobr' /&gt;
se lleva; simplemente se lo lleva, porque ese es el destino final de todo&lt;br class='autobr' /&gt;
ser humano. Hay que llorarlo, hay que sentirlo y hay que volver de nuevo&lt;br class='autobr' /&gt;
la mirada hacia los que se quedan vivos, porque eso es lo que &#233;l nos&lt;br class='autobr' /&gt;
hubiera pedido y lo que a nosotros nos corresponde hacer. Los que lo&lt;br class='autobr' /&gt;
conocimos, lamentamos fuertemente su p&#233;rdida y los que no lo conocieron se&lt;br class='autobr' /&gt;
perdieron la presencia de alguien que hubiera pasado por sus vidas, tal vez&lt;br class='autobr' /&gt;
fugazmente, tal vez durante a&#241;os, dejando un dejo de alegr&#237;a que solo los&lt;br class='autobr' /&gt;
hombres buenos pueden dejar. No fue ego&#237;sta ni indiferente, solo am&#243; a la&lt;br class='autobr' /&gt;
m&#250;sica y a los artistas y les consagr&#243; su vida y su alma de ni&#241;o,&lt;br class='autobr' /&gt;
iluminando con su luz tenue, pero definitiva, nuestra vida y nuestro&lt;br class='autobr' /&gt;
coraz&#243;n.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Quilapayun, un canto imprescindible</title>
		<link>https://www.francochilenos.com/spip.php?article445</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.francochilenos.com/spip.php?article445</guid>
		<dc:date>2005-10-06T11:47:38Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Alejandro Espinosa Camargo</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Alejandro Espinosa, un &#034;francochilenauta&#034; de origen mexicano, asisti&#243; al recital de Quilapayun en Bondy y quiso compartir sus impresiones con los otros francochilenos. &lt;br class='autobr' /&gt;
Habr&#237;a que parafrasear a Bertolt Brecht para afirmar que aquellos que cantan toda la vida son los imprescindibles y habr&#237;a que haber estado presentes en el concierto de Quilapay&#250;n el pasado 30 de septiembre, para constatar la vigencia de un canto que se mantiene a la vanguardia de lo m&#225;s digno de la m&#250;sica de Am&#233;rica Latina. (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique66" rel="directory"&gt; Alejandro Espinosa Camargo&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt; &lt;i&gt;Alejandro Espinosa, un &#034;francochilenauta&#034; de origen mexicano, asisti&#243; al recital de Quilapayun en Bondy y quiso compartir sus impresiones con los otros francochilenos.&lt;/i&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Habr&#237;a que parafrasear a Bertolt Brecht para afirmar que aquellos que cantan toda la vida son los imprescindibles y habr&#237;a que haber estado presentes en el concierto de Quilapay&#250;n el pasado 30 de septiembre, para constatar la vigencia de un canto que se mantiene a la vanguardia de lo m&#225;s digno de la m&#250;sica de Am&#233;rica Latina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa noche, a pesar de la intensa lluvia que se abati&#243; desde temprano sobre la capital francesa, el p&#250;blico satur&#243; la sala Andr&#233; Malraux de la Ville de Bondy, para escuchar al grupo m&#225;s representativo de la Nueva Canci&#243;n Chilena.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una prolongada ovaci&#243;n salud&#243; la aparici&#243;n en escena del legendario conjunto. El programa se inici&#243; con tres variaciones breves de &#034;El pueblo unido&#034;, ejecutadas a dos pianos por Patricio Wang y Cha&#241;aral Ortega. A este tema sigui&#243; &#034;Yarav&#237; y huayno&#034;, soberbia fusi&#243;n entre la tradici&#243;n y la modernidad. Durante las dos horas siguientes, los quilas ofrecieron un concierto impecable que satisfizo con creces toda expectativa, llevando a los asistentes a un recorrido musical por cuarenta a&#241;os de actividad ininterrumpida : desde temas fundamentales como &#034;La Muralla&#034; y &#034;El T&#237;o Caim&#225;n&#034; hasta composiciones recientes como &#034;Suite Movie&#034;, &#034;Temporia&#034; y &#034;Fuerzas naturales&#034; (estas dos &#250;ltimas debidas al talento de Patricio Wang, director musical del conjunto) de excelsa factura, que se ubican entre lo mejor de la m&#250;sica popular contempor&#225;nea. Todo ello sin olvidar a Violeta Parra y Victor Jara, presencias sempiternas evocadas en &#034;Qu&#233; dir&#225; el santo padre&#034;, &#034;Plegaria a un labrador&#034; y &#034;El pimiento&#034;. Result&#243; particularmente emotiva la canci&#243;n dedicada al presidente Salvador Allende (de Parada y Wang), quien en 1970 nombr&#243; a los Quilapay&#250;n embajadores culturales del gobierno de la Unidad Popular. Este tema bien pod&#237;a calificarse de perfecto por su alta calidad po&#233;tica y musical y por la soberbia interpretaci&#243;n del conjunto. Casi al final, con el pu&#241;o en alto, el coro emocionado del auditorio interpret&#243; &#034;El pueblo unido&#034;, para terminar bailando en abierto festejo al ritmo de &#034;El malembe&#034;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La noche del viernes pasado, en Bondy, la m&#250;sica y la poes&#237;a reafirmaron la esperanza en un mundo mejor, un mundo en el que &#034;hay que creer, para poder llegarlo a ver&#034;, como acertadamente lo expresara durante el concierto Rodolfo Parada, director art&#237;stico del grupo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La sonorizaci&#243;n y el dise&#241;o de iluminaci&#243;n, estupendos, contribuyeron a convertir la velada en un acontecimiento que perdurar&#225; en la memoria de quienes tuvimos la fortuna de presenciarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quilapay&#250;n mostr&#243; la fresca madurez de una propuesta en constante evoluci&#243;n, que no evoca el pasado sino para instrumentarlo en funci&#243;n de un presente en el que la lucha por la dignidad del arte sigue viva, reafirmando al mismo tiempo una autenticidad ajena al facilismo nost&#225;lgico, definitivamente distanciada de aquellos que profitan de la memoria dolorosa de la historia reciente de Chile y Am&#233;rica Latina, para enarbolar consignas que hace tiempo dejaron de sentir como propias, o &#034;reencuentros&#034; mercantiles que no merecen siquiera un comentario.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Gracias, Quilapay&#250;n, por la sublime terquedad de seguir cantando en defensa de las causas justas y gracias por ese empe&#241;o de permanente renovaci&#243;n que define vuestro trabajo. Gracias hermanos, aunque parezca poco, por vuestro canto imprescindible.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i&gt;Alejandro Espinosa Camargo naci&#243; en la Ciudad de M&#233;xico, es comunic&#243;logo y m&#250;sico. Escribe cuento, poes&#237;a, teatro y guiones de radio y televisi&#243;n. Premio de cuento &#034;Loter&#237;a de Cuentos&#034; (Ed. Planeta, 1996) y Premio &#8220;Gabriel Garc&#237;a M&#225;rquez&#8221; (1997) por la revista &#8220;La Casa Grande&#8221; de la Universidad Nacional de Colombia. Actualmente se encuentra en misi&#243;n pedag&#243;gica en Dijon, Francia.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Resistentes</title>
		<link>https://www.francochilenos.com/spip.php?article9</link>
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		<dc:date>2005-03-08T23:00:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Yessica Ulloa</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Mi primer tiempo en Paris lo vivi en un hogar para refugiados, en Fontenay sous Bois. En ese lugar encontre antiguos amigos de Chile y conoc&#237; gente proveniente de otros pa&#237;ses latinoamericanos bajo dictaduras. &lt;br class='autobr' /&gt;
Un d&#237;a nos invitaron a una celebraci&#243;n con la comunidad de resistentes que lucharon contra la invasi&#243;n nazi. Fuimos todos. Llegamos a su sede local, instalada en nuestra comuna. Entramos a una gran sala y todas las personas se pusieron de pie y nos aplaudieron, mir&#225;ndonos con emoci&#243;n (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique16" rel="directory"&gt;Jessica Ulloa&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Mi primer tiempo en Paris lo vivi en un hogar para refugiados, en Fontenay sous Bois. En ese lugar encontre antiguos amigos de Chile y conoc&#237; gente proveniente de otros pa&#237;ses latinoamericanos bajo dictaduras.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un d&#237;a nos invitaron a una celebraci&#243;n con la comunidad de resistentes que lucharon contra la invasi&#243;n nazi. Fuimos todos. Llegamos a su sede local, instalada en nuestra comuna. Entramos a una gran sala y todas las personas se pusieron de pie y nos aplaudieron, mir&#225;ndonos con emoci&#243;n y cari&#241;o.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego alguien de su asociaci&#243;n tom&#243; la palabra, contando lo que hab&#237;amos sufrido y luchado. En verdad, hizo de nosotros y nosotras un retrato de h&#233;roes y hero&#237;nas. Yo no me sent&#237;a digna de ese t&#237;tulo y me envolvi&#243; cierto pudor de ser admirada por lo que no era. En particular, me dol&#237;a que fueran enga&#241;ados quienes nosotros siempre admiramos tanto: un pu&#241;ado de personas, valientes combatientes, dispuestos a dar su vida por defender a su pueblo y que fueron protagonistas de tantas haza&#241;as.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entonces ped&#237; hablar. Les cont&#233; brevemente que el golpe militar hab&#237;a sido algo muy duro, que hab&#237;an muerto muchos amigos y compa&#241;eros y que los que quedamos vivos nos sent&#237;amos sobrevivientes. Les cont&#233; de los despidos de trabajadores, de la expulsi&#243;n de los estudiantes, de los campos de concentraci&#243;n, las casas de tortura y los fusilamientos. Les habl&#233; de la persecuci&#243;n constante contra quienes fueron militantes de la Unidad Popular, los carros y autos militares asediando hogares, la sensaci&#243;n de miedo ante el ruido y la figura nefasta de los helic&#243;pteros rondando el cielo. Por tanto -dije- nosotros s&#243;lo hicimos lo que ten&#237;amos que hacer. No fue una decisi&#243;n heroica sino que simplemente no pod&#237;amos hacer otra cosa que luchar contra ese r&#233;gimen de terror que inauguraron los militares.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hubo un silencio y luego alguien habl&#243;: &lt;br /&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Eso es lo mismo que nos pas&#243; a nosotros. Hicimos lo que ten&#237;amos que hacer, sin pensarlo mucho. Ninguno de nosotros ten&#237;a vocaci&#243;n de h&#233;roes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nos miramos entre todos, con sorpresa y alivio. Sent&#237; mucho cari&#241;o por ellos y naci&#243; en m&#237; una forma de admiraci&#243;n distinta, pues los sent&#237; cercanos y reales y dejaron de ser un mito de la historia.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Hola amigos,</title>
		<link>https://www.francochilenos.com/spip.php?article86</link>
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		<dc:date>2005-02-22T23:00:00Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Alejandro Adonis</dc:creator>


		<dc:subject>principal</dc:subject>

		<description>
&lt;p&gt;Me presento, me llamo Alejandro Adonis y soy camar&#243;grafo de Telenorte en Antofagasta, pasando por diferentes responsabilidades ligadas al periodismo de televisi&#243;n, actualmente me desempe&#241;o como free-lance en el amplio abanico de los oficios de la tele, que van de la producci&#243;n, a la escritura, a la filmaci&#243;n, al montaje y no les aburro m&#225;s con lo m&#237;o, me sigo dedicando al periodismo de radio y de la tele. &lt;br class='autobr' /&gt;
Les escribo pues quisiera hablar de quien fue mi amigo, el cantante (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique23" rel="directory"&gt;Alejandro Adonis&lt;/a&gt;

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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?mot5" rel="tag"&gt;principal&lt;/a&gt;

		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Me presento, me llamo Alejandro Adonis y soy camar&#243;grafo de Telenorte en Antofagasta, pasando por diferentes responsabilidades ligadas al periodismo de televisi&#243;n, actualmente me desempe&#241;o como free-lance en el amplio abanico de los oficios de la tele, que van de la producci&#243;n, a la escritura, a la filmaci&#243;n, al montaje y no les aburro m&#225;s con lo m&#237;o, me sigo dedicando al periodismo de radio y de la tele.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Les escribo pues quisiera hablar de quien fue mi amigo, el cantante mejillonino-antofagastino Alejandro Castillo, m&#225;s conocido como el Negro &#243; Cafrune. Para los antofagastinos que patiperre&#225;bamos por Europa, en particular en Bruselas, su destino se transform&#243; en un misterio...algunos lo daban por muerto hace ya diez a&#241;os, otros contaban que le hab&#237;an visto aqu&#237; y all&#225;...en fin, cuando tras m&#225;s de veinte a&#241;os sin noticias verificables sobre su persona, cuando acept&#233; una misi&#243;n profesional en Par&#237;s que me obligar&#237;a a permanecer all&#225; por algunos meses, tras encontrarme con una amiga que le conoc&#237;a y tampoco ten&#237;a noticias actualizadas suyas y me mostr&#243; un CD, dici&#233;ndome: &#034;Alejandro me lo mando hace tiempo, pero parece que los tel&#233;fonos no funcionan. Decid&#237; saber m&#225;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aqu&#237; va la historia, que espero pueda interesarles, la escrib&#237; en homenaje y recuerdo de mi amigo Cafrune. El texto es el resultado de nuestro primer encuentro en Par&#237;s, puesto que de inmediato coincidimos en la idea de filmarle cantando en el metro de la capital francesa; el amor y mis obligaciones me sacaron de Par&#237;s semanas despu&#233;s del encuentro relatado, cuando desde Montr&#233;al, hube otras noticias de Alejandro, las recib&#237; de su parte por correo electr&#243;nico y empec&#233; a prepararme para regresar a Francia a filmar lo acordado...llegu&#233; tarde, Alejandro ya hab&#237;a sido internado y no saldr&#237;a m&#225;s de la cl&#237;nica...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En fin, contento de conocer este sitio, me despido de ustedes y todo equipo con un abrazo y saludando el trabajo que hacen para bien de nuestra identidad latinoamericana y el intercambio con la francofon&#237;a.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>De Couscous, kebabs y empanadas fritas...</title>
		<link>https://www.francochilenos.com/spip.php?article21</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.francochilenos.com/spip.php?article21</guid>
		<dc:date>2005-01-25T10:42:44Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Juan Eduardo Echag&#252;e</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;En Chile tenemos la suerte de comer rico, eso hay que reconocerlo. Dar&#237;a lo que fuera por los siguientes manjares que no probar&#233; hasta quien sabe cu&#225;ndo: &lt;br class='autobr' /&gt;
1) Fruta, fruta rica y fresca y &#161;&#161;&#161;barata!!! Mato por una sand&#237;a de paine, un mel&#243;n calame&#241;o jugoso, unos duraznos pelados, t&#237;picos del verano... &#161;ac&#225; la fruta es p&#233;sima y car&#237;sima! &lt;br class='autobr' /&gt;
2) Un asado... el otro d&#237;a nos juntamos un lote de chilenos y ve&#237;amos unos videos de Plan Z, viendo el t&#237;pico sketch del &#034;asado&#034; en la calle... y nos dimos (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique24" rel="directory"&gt;Juan Eduardo Echag&#252;e&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;En Chile tenemos la suerte de comer rico, eso hay que reconocerlo. Dar&#237;a lo que fuera por los siguientes manjares que no probar&#233; hasta quien sabe cu&#225;ndo:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;1) Fruta, fruta rica y fresca y &#161;&#161;&#161;barata!!! Mato por una sand&#237;a de paine, un mel&#243;n calame&#241;o jugoso, unos duraznos pelados, t&#237;picos del verano... &#161;ac&#225; la fruta es p&#233;sima y car&#237;sima!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;2) Un asado... el otro d&#237;a nos juntamos un lote de chilenos y ve&#237;amos unos videos de Plan Z, viendo el t&#237;pico sketch del &#034;asado&#034; en la calle... y nos dimos cuenta que para hacer un asado ac&#225; era imposible... primero, conseguir un lugar donde hacer el fuego, sin correr riesgos de multas por contaminar... segundo, la carne de ac&#225; es mala, para qu&#233; repetir que es cara, la carne &#034;barata&#034; es la de las boucheries (carnicer&#237;as) musulmanas, en donde la carne es s&#250;per seca porque por problemas de religi&#243;n, ellos deben faenar a los animales de una manera en que queda como charqui... &#161;s&#250;per seca!&lt;br class='autobr' /&gt;
3) Pastel de choclo... sin comentarios, me est&#225; dando hambre mientras escribo esto...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191;CU&#193;L COMIDA TIPICA?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cocina francesa debe ser muy rica. Supongo. Es decir, he probado la comida &#034;hecha&#034; en Francia, pero no es lo mismo que la comida t&#237;pica francesa. Bueno, salvo los cr&#234;pes (hay unas creperias sencillamente fabulosas) y los quiches (otro punto a favor de la cocina franchute). Pero para probar los manjares m&#225;s famosos y que seguramente mi familia cree que debo comer todos los d&#237;as, hay dos formas:&lt;br class='autobr' /&gt;
1) Ir a un restaurante de comida francesa bueno: absolutamente prohibitivo para el presupuesto de un estudiante, sobre todo en Par&#237;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
2) Que te invite a comer alguien 100% franchute: considerando que en esta ciudad ya es dif&#237;cil encontrar a alguien con esas caracter&#237;sticas, no he tenido la suerte, ya que eso es como un privilegio SUPER elevado y signo de extrema confianza. Los amigos que han tenido la gracia de estar invitados a comer a una casa francesa, me han dicho que realmente es exquisita, pero hay algunas asquerosidades que han tenido que tragarse para no quedar mal: e refiero a cosas como caracoles (escargots), sapos, carne de caballo, etc.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;LOS FRANCESES COMEN TODO LO QUE SE MUEVA&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como lo leen. Caracoles, carne de caballo, pato, conejos, sapos y mejor no sigo. Lo peor es que son platos s&#250;per finos, y lo peor, &#161;s&#250;per caros!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#191; QUE COME UN ESTUDIANTE EXTRANJERO EN FRANCIA?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Seg&#250;n el presupuesto, pero claramente lo mejor son los restoranes universitarios del CROUS (&lt;a href=&#034;http://www.cnous.fr&#034; class=&#034;spip_url spip_out auto&#034; rel=&#034;nofollow external&#034;&gt;www.cnous.fr&lt;/a&gt; , como el INJ de Francia... bueno, mejor dicho &#034;algo as&#237; como el equivalente al INJ de Francia&#034;), tienen tarifa fija a nivel nacional y la colaci&#243;n no es buena pero es barata, considerando los precios de Par&#237;s, obviamente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como todo lo que hay ac&#225;, &#233;ste es un muestrario de la comida del mundo. Marcadamente influenciada por la comida de las ex colonias &#225;rabes, la comida del d&#237;a a d&#237;a de ac&#225; tiene mucho de mezclas. El plato m&#225;s popular debe ser, sin dudas, el COUS COUS, una especie de carbonada &#225;rabe que en vez de arroz tiene s&#233;mola cocida, y unos ali&#241;os especiales s&#250;per extra&#241;os....&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Obviamente que en los restoranes universitarios no es tan rico, pero tengo una amiga tunecina que lo cocina incre&#237;ble... pero es complicado, de hecho usa una olla especial que se llama &#034;cous-cousera&#034;, y que es como una olla donde se cuece la carne y tiene unos conductos por donde el vapor cuece a ba&#241;omar&#237;a la s&#233;mola... toda una tecnolog&#237;a...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tambi&#233;n se puede encontrar f&#225;cilmente en el centro de Par&#237;s la comida griega, turca o &#225;rabe, recomiendo los kebabs, que no son otra cosa quecomo una especie de whopper &#225;rabe que en vez de hamburguesa le lleva lonjas de carne de cerdo asada. Seguro que en otras partes del mundo comen lo mismo...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;LOS &#034;SCHILENOS&#034; DE LA CITE UNIVERSITAIRE&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Donde vivo, en la Cite Universitaire de Par&#237;s, habemos 12 chilenos y de vez en cuando nos juntamos con otros a echar la talla... hace dos semanas hicimos una &#034;empanadaton&#034;, cocinamos empanadas fritas y &#161;nos quedaron exquisitas! (grande Patty, nos consagramos...)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, la comida del d&#237;a a d&#237;a termina siendo un menjunje de lo que alcanzas a cocinar entre estudios, con la comida t&#237;pica y lo que se encuentra ac&#225;... mezclado con lo que se encuentra en los supermercados del barrio chino, mas la comida &#225;rabe, debo tener un libro de cocina metido en el estomago sin darme cuenta.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Alejandro Castillo: Qu&#233; se canta en la calle?</title>
		<link>https://www.francochilenos.com/spip.php?article20</link>
		<guid isPermaLink="true">https://www.francochilenos.com/spip.php?article20</guid>
		<dc:date>2005-01-25T10:40:54Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Alejandro Adonis</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Metro de Par&#237;s, estaci&#243;n R&#233;amur-S&#233;pastopol l8 octubre de 2002-17H30 Ven, voy a ganarme algo para la olla- dice Alejandro sonriendo y descendemos la escalinata ancha de la estaci&#243;n R&#233;aumur-S&#233;bastopol, a pocas calles de su casa en el 2&#232;me arrondissement de Par&#237;s donde vive con su compa&#241;era, la arquitecto tolosana Claudine Leroy. &lt;br class='autobr' /&gt;
Por primera vez, tras casi veinte a&#241;os, he vuelto a tener noticias suyas. La v&#237;spera de nuestro encuentro, una amiga com&#250;n, Luz, me mostr&#243; un compacto en el que (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.francochilenos.com/spip.php?rubrique23" rel="directory"&gt;Alejandro Adonis&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Metro de Par&#237;s, estaci&#243;n R&#233;amur-S&#233;pastopol&lt;br class='autobr' /&gt;
l8 octubre de 2002-17H30&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Ven, voy a ganarme algo para la olla- dice Alejandro sonriendo y descendemos la escalinata ancha de la estaci&#243;n R&#233;aumur-S&#233;bastopol, a pocas calles de su casa en el 2&#232;me arrondissement de Par&#237;s donde vive con su compa&#241;era, la arquitecto tolosana Claudine Leroy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por primera vez, tras casi veinte a&#241;os, he vuelto a tener noticias suyas. La v&#237;spera de nuestro encuentro, una amiga com&#250;n, Luz, me mostr&#243; un compacto en el que reconoc&#237; a quien durante el poco tiempo en que pudimos conocernos dos d&#233;cadas antes, en Antofagasta, acostumbraba llamar el Negro &#243; Cafrune. El n&#250;mero de tel&#233;fono en la cubierta del CD me permiti&#243; dar con su n&#250;mero actualizado. C&#243;mo antofagastino me sent&#237; tal como debe haberse sentido el periodista-explorador Henry Morton Stanley que di&#243; con la pista del explorador Livingstone en Africa, cuando reconoc&#237; su inconfundible voz en el tel&#233;fono. Pero a diferencia de Stanley no tuve necesidad de agregar:&#034;Monsieur Castillo, je suposse? (I presume?)&#034; Simplemente nos dijimos un &#034;Hola puh hue&#243;n&#034; casi simult&#225;neo...qu&#233; onda? Como si nos hubi&#233;semos visto s&#243;lo d&#237;as &#243; una semana antes...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Entre los nortinos que deambulamos por Europa, en particular entre los antofagastinos de la &#233;poca, hablo de los a&#241;os sesenta, la figura de Alejandro, el Negro Castillo, se hab&#237;a transformado en un misterio, hasta en materia de chistes, por mi parte trataba de saber sobre &#233;l a trav&#233;s de los integrantes de Los Jaivas donde sab&#237;a hab&#237;a llegado con una carta de recomendaci&#243;n firmada por mi esposa de entonces Patricia y co-firmada por mi, misiva en la que le present&#225;bamos como un m&#250;sico y cantatutor de val&#237;a, que deseaba relacionarse con ese mundo all&#225;, el de la m&#250;sica y los cantautores. Tras aterrizar en Francia se dirigi&#243; al c&#233;lebre &#034;castillo de los Jaivas&#034; que no era otra cosa que un gran casa en medio de un dominio se&#241;orial venido a menos, en los Altos del Sena, en Chatenay Malabry.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al parecer ninguno de nuestros amigos, Ni Gabriel ni Claudio ni Gato a quienes estaba dirigida la larga misiva, la recibieron ni pudieron leerla jam&#225;s, as&#237; me lo asegur&#243; el propio Alejandro en la m&#225;s larga y profundizada conversaci&#243;n que la vida nos deparar&#237;a, en Par&#237;s. De hecho lo mismo corroboraron cada vez que pregunt&#233; al respecto, cada uno de nuestros amigos comunes, los hermanos Parra y Gato Alquinta. La carta que ped&#237;a una notita de respuesta, se perdi&#243; el mismo d&#237;a de su llegada a Chatenay y la respuesta, por cierto, nunca lleg&#243;. Alejandro no quizo extenderse en explicaciones sobre lo ocurrido, pero algo ocurri&#243; que Alejandro prefiri&#243; omitir, a la nortina, a lo pampino.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo importante es que se encontraba en Par&#237;s, cerca de Par&#237;s; los hijos de los Jaivas le recuerdan como el grande que les cuid&#243;, jug&#243; y les ense&#241;o a hablar chileno nortino en la infancia, mostr&#225;ndoles tambi&#233;n realidades como las de los fusilamientos de resistentes franceses en la Butte Rouge por parte de los nazis, cuando pasaban ante las estelas recordatorias comunes en el barrio del mismo nombre, durante sus paseos; mientras sus padres ensayaban &#243; estaban en concierto y sus madres se ocupaban de fabricar y vender artesan&#237;as, adem&#225;s de ocuparse de preparar el sustento de la camada de jaivitas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego, Alejandro conocer&#237;a otras personas y empezar&#237;a su larga estad&#237;a de altos y bajos en la Ciudad Luz. Algunos trataban de atraerlo a sus tiendas pol&#237;ticas a las que asist&#237;a por solidaridad, Alejandro era del tipo que gustaba de participar en la obra com&#250;n, s&#243;lo iba a esos encuentros para cantar apoyando causas universales y progresistas, nunca se inscribi&#243; en partido alguno. Alejandro siempre fue un hombre individuo que se acercaba a los otros &#224; trav&#233;s de su arte, el canto. Una copa de vino y de sus dedos brotaban los acordes que le sacaban la voz de pescador que pose&#237;a, de nortino nacido al borde del mar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sonre&#237;a cuando pas&#243; la barrera de la entrada en el metro, los vigilantes le conoc&#237;an y se saludaron mutuamente; Los artistas del Metro de Par&#237;s son celosamente audicionados en una oficina en los mismos subterr&#225;neos y deben demostrar su calidad y seriedad antes de recibir la licencia que les permite utilizar espacios previstos para producirse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Aqu&#237; todos me conocen, ya soy parte de los muebles- afirma mientras empieza por dejar su guitarra enfundada en un borde y prepara los cables del carrito de compras que transporta una bater&#237;a liviana y un amplificador con parlante. Instala un micr&#243;fono para la guitarra, puesto que su potente voz no requiere aumentarse, desviste la guitarra y la funda queda en el suelo para recibir los centavos de los pasantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Afina y lanza una primer frase: &#034;Porque no engraso las ruedas...&#034; el tema de Atahualpa Yupanqui, el c&#233;lebre folklorista argentino a quien tanto admiraba. Luego ya preparado da inicio a su concierto:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#034;El que ha vivido penando por causa de un gran amor,&lt;br class='autobr' /&gt;
no encuentra nada mejor que cantar e ir pensando&lt;br class='autobr' /&gt;
que si anduvo calculando&lt;br class='autobr' /&gt;
que su culpa pudo tener...&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esa tarde, Alejandro ha llegado a una hora diferente de la habitual. El p&#250;blico: los transe&#250;ntes viajeros que pasan apurados para alcanzar la siguente l&#237;nea del metro parisino que les conviene.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Es lo mismo todos los d&#237;as a esta hora- dice, el Negro Cafrune lo sabe, pero el deseo de mostrarme su mundo es m&#225;s fuerte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Aqu&#237;, en el Metro puede pasarte todo: la indiferencia total &#243; lo mejor de la vida - prosigue antes de comenzar un segundo tema. Por el t&#250;nel, saliendo de la l&#237;nea 4 se escucha crecer la potente voz del mejillonino Alejandro Castillo: &#034;Por que no engraso los ejes, me llaman abandonao...&#034;. El c&#233;l&#233;bre texto de Atahualpa Yupanqui; la voz y la letra me recuerdan entonces que 25 a&#241;os atr&#225;s le conoc&#237; en Antofagasta y cantaba el mismo tema en el Instituto Chileno Franc&#233;s de Cultura de la calle Prat, el Tambo Atacame&#241;o la pe&#241;a m&#225;s c&#233;lebre de Antofagasta declinaba ya, la milicia pinochetista vigilaba por todas partes, con uniforme &#243; disfrazados de imberbes y hasta de barbudos j&#243;venes que informaban de todo y diariamente al cuartel de la CNI de la ciudad. Alejandro pose&#237;a dos apodos entonces, el Negro y Cafrune con quien el parecido fision&#243;mico sorprend&#237;a. Con &#233;l aprend&#237; a comer sanguches de pescado frito, deliciosos, que junto a un botell&#243;n de blanco consum&#237;amos en un restor&#225;n llamado La Portada, casi al frente del instituto franc&#233;s, donde trabajaba su gran amigo Claude...Algunos quiz&#225;s a&#250;n artistas en el presente, los estudiantes de arte de la &#233;poca tambi&#233;n le conoc&#237;an y quiz&#225;s recuerden el cuerpo recio, la piel morena nutrida por el sol de Mejillones y la barba densa del hombre. Alejandro posaba para que los incipientes Picassos y Leonardos locales aprendieran carboncillo en mano, de qu&#233; estaban hechos los volumenes del cuerpo humano. &#191;Cu&#225;ntos de ellos consiguieron pintar la esencia, la vida y el sentimiento que surg&#237;a de sus poros, de su garganta joven y luego de hombre del puerto?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Al verlo aqu&#237; en Par&#237;s, donde al tiempo que escribo esta frase Alejandro emprende su acci&#243;n de gracias a la existencia con el bello texto de Violeta Parra, &#034;Gracias a la vida&#034;, me pregunto: &#191;En que consiste, de qu&#233; est&#225; hecho el destino humano?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un borracho arrastra su bilis nauseabunda a pocos pasos de all&#237; y sus estertores me sacan de las cavilaciones que me provoca volver a encontrar al amigo del que nada sab&#237;a durante mucho tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Es importante que me hayas buscado, que nos encontremos, tu no sabes que es muy importante- me dice para dejarme con m&#225;s interrogantes todav&#237;a...aunque adivinaba que para &#233;l estaba claro que el reencuentro personal representaba tambi&#233;n un reencuentro con su pasado y con quienes formaban el que pudiera llamarse su c&#237;rculo de entonces, all&#225; en la Perla del Norte, en la &#233;poca en que devor&#225;bamos con fruici&#243;n los ya descritos sanguches de jurel acompa&#241;ados de blanquito.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Cantar en el Metro- agrega- Es un privilegio...- Por fortuna el borracho se ha retirado desapareciendo por otro t&#250;nel...entonces renueva la voz, la bell&#237;sima voz de pescador de mi tocayo, mi casi hermano, mi amigo Alejandro Castillo de Mejillones, de Antofagasta. Su timbre, cual ancla del cerro de la ciudad me ata a la tierra que nos vio nacer. Le pregunto si se acuerda de las canciones de ayer, de las milongas que escrib&#237;a para &#233;l Nelly Lemus y es que no puedo hacer de otro modo, requiero del recuerdo, as&#237; conoc&#237; esta voz que a esta hora y aqu&#237; canta para m&#237; y los transe&#250;ntes parisinos en los subsuelos de esta ciudad, en esta especie de galer&#237;a, de yacimentos de minerales que apenas conocemos, pero que quiz&#225;s por el poco inter&#233;s estrat&#233;gico-militar que representan, todav&#237;a no parecen estar en la mira de los codiciosos del planeta, s&#243;lo espero que nunca lo est&#233;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Africanos, asi&#225;ticos, &#225;rabes, europeos, toda la especie humana desfila ante los ojos de Alejandro quien les acaricia con su voz:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &#034;Por eso te pido ni&#241;a,&lt;br class='autobr' /&gt;
que no me guardes rencor...&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuarenta minutos m&#225;s tarde, apenas cinco euros y algunos centavos esperan fructificar al son de:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; &#034;D&#233;jame que te cuente lime&#241;a,&lt;br class='autobr' /&gt;
d&#233;jame que te diga la historia...&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los ni&#241;os del barrio que bajan a jugar en la galer&#237;a le conocen y le saludan, permanecen algunos momentos escuch&#225;ndole. Los &#034;bonjours&#034; de los peques inspiran otras estrofas al cantante:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#034;Yo tengo tantos hermanos, que no los puedo contar...&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A trav&#233;s de su garganta, el viejo Atahualpa sigue cantando en la Ciudad Luz a su &#034;hermana tan hermosa, que se llama libertad&#034;...&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; Cantar en el Metro- vuelve a decir Alejandro en una pausa- No es cantar en una sala de conciertos, porque si canto bien, como canto, porque canto muy bien, como no tienen plata y yo tampoco y no me pueden dar m&#225;s, si les canto muy bien los pobres no podr&#225;n dormir tranquilos y yo les habr&#233; cantado bien...Sus reflexiones me recuerdan algunas del artista franc&#233;s Antonin Artaud, a prop&#243;sito del pueblo Tarahumara que conoci&#243; en M&#233;xico, escribe Artaud: &#034;Porque darle al que nada tiene para ellos nos es propiamente un deber, sino una ley de reciprocidad f&#237;sica que el Mundo Blanco ha traicionado. Su actitud parece decir: &#034;Al obedecer la ley, tu mismo te haces bien, no tengo, pues, que darte las gracias&#034;,tras recibir algo de alimento o dinero que gastan de inmediato en alimentos puesto que en la Sierra no les sirva para nada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De tiempo en tiempo, aprovechando que el flujo de viajeros disminuye, Alejandro interrumpe su presentaci&#243;n, como queriendo recordarme algo: -&#191;Conoces a Horacio Guaran&#237;?- prosigue, rasgueando las cuerdas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#034;Si se calla el cantor, se calla la vida, porque la vida, la vida misma es como un canto...&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunos transe&#250;ntes permanecen m&#225;s tiempo tras desacelerar en el trafago de los t&#250;neles. Frederic y una chica parisina, Eve, declaran: &#034;Nos quedamos porque hace m&#225;s agradable el metro&#034;, afirmaci&#243;n que corrobora con pragmatsimo un profesor jubilado, Monsieur Eddom: &#034;Il faut qu'il gagne sa vie lui aussi, n'est ce pas?&#034; ( &#201;l tiene que ganarse la vida tambi&#233;n ). Otros opinan, sin hablar, afirmando con la cabeza lo que escuchan y ya est&#225; dicho.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span class=&#034;spip-puce ltr&#034;&gt;&lt;b&gt;&#8211;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt; La mejor hora- dice Alejandro, es la ma&#241;ana y mientras m&#225;s temprano mejor. La gente te da en la medida que les das- prosigue, para explicar porqu&#233; prefiere cantar a primera hora, en la ma&#241;ana, cuando est&#225; m&#225;s fresco y los apresurados transe&#250;ntes parecieran necesitar la fuerza, la esperanza que transmite la voz del cantante, ya que el repertorio de sus canciones es m&#225;s una especie de fuente de un ac&#233;rrimo creer en la vida, que un cacareo sentimental &#243; de mec&#225;nica alegr&#237;a concebida por expertos en mercadeo. El flu&#237;do de su voz no es ef&#237;mero, de alguna manera, los transe&#250;ntes adivinan sin comprender necesariamente el castellano, que est&#225;n recibiendo, nutri&#233;ndose con algo indescriptible pero bueno: la voz de Alejandro, que los textos y la guitarra decoran.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alejandro canta a la sangre bullendo en el coraz&#243;n de los parisinos y ellos le retribuyen con algo m&#225;s que los centavos que dejan caer en su escarcela. Las miradas c&#243;mplices, las sonrisas cari&#241;osas, los amores de un solo instante, los sue&#241;os intercambiados entre las frases melodiosas, las esperanzas, tambi&#233;n nutren a este hombre que considera un privilegio manifestar su arte popular, en el escenario m&#225;s popular que pudiera imaginarse.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Dos horas y media m&#225;s tarde, cuando el p&#250;blico disminuye casi definitivamente, los pocos que quedan pasan corriendo nerviosos y cansados. Tras una jornada de trabajo, a la hora en que los cuerpos piden reposo, Alejandro lanza por &#250;ltima vez:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#034;Porque no engraso los ejes...&#034;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;NOTA:&lt;br class='autobr' /&gt;
Alejandro Castillo muri&#243; consumido por un c&#225;ncer en la Cl&#237;nica de Cuidados Paliativos, Jeanne Garnier de Par&#237;s, el 13 de octubre de 2003. Su cuerpo fue incinerado en el Cementerio P&#233;re Lachaise de la Ciudad Luz donde permanecer&#225; para siempre.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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